MADRID, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
Organizaciones no gubernamentales de todo el mundo se reunirán a partir del lunes y hasta el próximo viernes día 6 en la capital de Uruguay para reclamar el cumplimiento del Convenio Internacional de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP) y la ampliación de la lista de compuestos químicos prohibidos, la mayoría procedentes del cloro.
Según adelanta la agencia IPS News, los activistas reunidos en Punta del Este en esta I Conferencia de las Partes del Convenio exigirán que se realicen "investigaciones completas" para detectar el origen de las emisiones de esos elementos tóxicos, conocidos como la 'docena sucia'.
La Red Internacional para la Eliminación de los COP (IPEN) realizará días antes un encuentro en Montevideo, en el que se presentarán los detalles de una investigación mundial sobre la presencia de esos tóxicos en 18 países firmantes del Pacto.
El Convenio busca eliminar o reducir nueve plaguicidas (DDT, aldrina, dieldrina, endrina, clordano, heptacloro, hexaclorobenceno, toxafeno y mirex), dos subproductos de procesos industriales y de combustión (dioxinas y furanos), y un grupo de contaminantes industriales conocidos como bifenilos policlorados (PCB).
La exposición a estos doce contaminantes incrementa los riesgos de contraer cáncer, provoca trastornos hormonales, neurológicos, infertilidad, diabetes y debilidad en el sistema inmunológico, ya que se trata de sustancias muy tóxicas y volátiles, y de gran persistencia y capacidad para acumularse en los tejidos animales grasos y transmitirse a través de la cadena alimentaria.
El Convenio, adoptado en mayo de 2001 en Estocolmo con el apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), fue firmado por 151 países y ratificado por 97. Entró en vigor en mayo de 2004.
"Hasta ahora lo único que se ha hecho es un inventario de los contaminantes que han sido detectados, pero falta saber en qué sitios concretos se producen las emisiones", ha señalado el resposable de la organización Redes Amigos de la Tierra, Carlos Santos. "Lo que vamos a pedir a los Gobiernos es que den cuenta de lo que se ha hecho en este tiempo".
Además, los asistentes pedirán a los Gobiernos que incluyan en la lista de productos prohibidos plaguicidas como fipronil, sulfuramida, lindano, endosulfán y el 24D, también considerados contaminantes persistentes.
En Uruguay, por ejemplo, el Gobierno prohibió el hormiguicida mirex, con base a dodecacloro, pero quiere sustituirlo por el fipronil o la sulfuramida, que tienen las mismas características, aunque no están incluidos en el Convenio, señala la representante en Uruguay de la Red de Acción contra los Plaguicidas y sus Alternativas en América Latina (RAP-AL), María Cárcamo.
"Los únicos que ganan son las empresas que elaboran y distribuyen estos productos y que, además, a diferencia del mirex, gozan del beneficio adicional del pago de las patentes", señala Cárcamo en un informe elaborado por RAP-AL.
RESULTRADOS PROBADOS
IPEN realizó el pasado mes de abril los resultados de una investigación internacional sobre la presencia de COP titulado 'Global Egg Project', en el que se tomaron muestras de huevos de gallinas en algunos países y se analizaron en un laboratorio de la República Checa.
En Uruguay, por ejemplo, se constató la presencia de PCB y dioxinas en la ciudad Minas (suroeste) en grados que duplicaban los parámetros permitidos por la Unión Europea para este tipo de sustancias.
Los expertos analizaron huevos de gallinas criadas en el campo y recolectados cerca de dos fábricas de cemento, una de la empresa estatal Ancap y otra de la española Cucpsa, potenciales fuentes de la contaminación. Minas fue elegida como centro de la investigación debido a que el año pasado se registró una importante cantidad de casos de hipertiroidismo.
En Chile, los estudios revelaron altos grados de dioxinas y furanos en huevos de diversas regiones donde se detectaron casos de cáncer de hígado, vesícula y riñón. RAP-AL y la Alianza para una Mejor Calidad de Vida entregaron esta misma semana al presidente Ricardo Lagos una carta suscrita por más de 50 organizaciones civiles con recomendaciones para cumplir con el acuerdo.
En Bolivia, el uso de agrotóxicos ha provocado mucho temor entre la población local. En diciembre de 2004, tres niños murieron en La Paz intoxicados por contacto con un insecticida, y en enero de este año siete campesinos fallecieron al tomar una sopa que, por causas aún desconocidas, estaba contaminada con un plaguicida.
Cárcamo, que acudirá como observadora a la Conferencia de Punta del Este, aprovechará la oportunidad para mostrar su oposición al proyecto de instalación de dos fábricas de celulosa cerca de la ciudad uruguaya de Fray Bentos, sobre el río Uruguay, en la frontera con Argentina.
Las fábricas, una de la empresa española ENCE y otra de la finlandesa Botnia, "incrementarán las emisiones de dioxinas y furanos en el país debido al proceso industrial de la celulosa", alertó.