Publicado 02/04/2024 16:45

Lavandería Central del Virgen del Rocío de Sevilla gestiona casi 250.000 kilos de ropa al mes

Archivo - Imagen de recurso de la Lavandería Central del Virgen del Rocío.
Archivo - Imagen de recurso de la Lavandería Central del Virgen del Rocío. - HUVR - Archivo

Más de 140 profesionales trabajan en este servicio que sirve a 18 centros de la capital andaluza

SEVILLA, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los profesionales de la Lavandería Central del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla lavan cerca de 250.000 kilos de ropa al mes, entre sábanas, toallas, pijamas o uniformes, entre otras prendas. Un servicio que prestan los 365 días al año a 18 centros sanitarios ubicados en la capital andaluza.

La plantilla supera las 140 personas entre personal de lavado y planchado, pinches y costureras, y técnicos superiores de alojamiento que realizan la coordinación de todo el proceso de tratamiento de las prendas. Esta labor no solo destaca en volumen, con 3.400 toneladas de ropa al año, sino también en complejidad del procesado, tal como destaca el centro hospitalario en una nota de prensa.

La ropa limpia se recoge y envía a todos los hospitales que forman parte del complejo de Virgen del Rocío, del Hospital Macarena, y del Hospital de Valme. Así, para hacer más eficiente estos circuitos, la lavandería se constituyó como un edificio independiente, compuesto de una planta central donde se diferencian dos zonas: la zona de ropa sucia y la zona de ropa limpia, de 420 y 700 metros cuadrados respectivamente.

El tratamiento de la ropa comienza por la clasificación y continúa en el túnel de lavado. Dependiendo del tipo de prenda, el proceso de lavado requiere de unas características específicas, siendo los ciclos de lavado y secado diferentes.

A través de un sistema informático, los trabajadores controlan todo el proceso y se adaptan a las necesidades de los hospitales. Tras la limpieza y desinfección, las prendas pasan a la zona de ropa limpia y se someten al proceso de secado, planchado, plegado y preparación de los envíos, de manera que la producción estaría lista para ser repartida a cada uno de los centros.

La distribución de las distintas áreas de trabajo se basa en el sistema de no coincidencia entre los circuitos de sucio y limpio para garantizar la higiene. Además, dispone de una barrera sanitaria, diseñada para hospitales, que evita el riesgo de contaminación cruzada y ofrece una calidad higiénico-sanitaria óptima.

RENOVACIÓN DE LAS INSTALACIONES

La lavandería fue renovada en 2018, incluyendo la dotación de tecnología de última generación que permite automatizar tareas muy pesadas para los trabajadores, como por ejemplo estirar o doblar las prendas húmedas.

Desde esta fecha, cuenta con dos líneas de planchado nuevas, un nuevo túnel de forma, una lavadora y una secadora también nuevas. Ello ha supuesto una inversión de 3,7 millones de euros que ha permitido la mejora de la producción, automatizando procesos y favorecido la confortabilidad de los profesionales que realizan estas tareas.

Además, contribuye a reducir el impacto en el medio ambiente ya que genera menos residuos y consume menos energía. Debido al incremento de la necesidad de procesado de textil sanitario que se mantiene tras la pandemia, se ha realizado también una nueva renovación de maquinaria, adquiriendo un túnel de lavado que incluye secadoras y desliadoras y una calandra.

Igualmente, se ha renovado el sistema de climatización de la planta central, siendo la inversión de 1,4 millones. Estas reformas han supuesto una centralización y modernización de todo el proceso, lo que ha posibilitado dar respuesta a la alta demanda que tiene este servicio.

A mediados de 2020 se implantó en todos los centros pertenecientes al Hospital Virgen del Rocío un novedoso sistema para la trazabilidad y dispensación de uniformes tras su desinfección, lavado y planchado, mediante la inserción de un chip en cada una de las prendas que permite su entrega y recogida automatizada. Con este sistema informático, que utiliza tecnología RFID, es posible conocer el inicio del servicio, el número de lavados, el tipo de prenda, el hospital y la unidad.

Como últimas novedades, a mediados de 2022 se instaló una plegadora de toallas; hasta ese momento, ese tipo prendas eran dobladas a mano. Esta implantación no sólo ha supuesto una mayor comodidad para el desarrollo del trabajo del personal, sino que se ha aumentado la eficiencia, consiguiendo un incremento de la productividad en el procesado de este tipo de textil.

Por último, a finales del año 2023, se ha llevado a cabo la ampliación del túnel de forma, que ha consistido en la instalación de un plegador automático, compatible con el actual y con la instalación de una nueva estación de carga adicional, con compatibilidad con las tres actuales con que cuenta actualmente el túnel de ropa de forma.

Con todo, se ha conseguido, no sólo un incremento en la calidad del servicio que da el personal de la Lavandería Central, sino que además se genera un trabajo dinámico para sus profesionales, aumentando la cantidad de ropa que son capaces de procesar.

Contador