Este servicio será un lugar de referencia que proporcione medidas de acogida, apoyo, protección y recuperación - AYUNTAMIENTO DE VITORIA
VITORIA 20 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Junta de Gobierno Local de Vitoria-Gasteiz ha aprobado el convenio de colaboración entre el Ayuntamiento, el Gobierno Vasco, Osakidetza y la Diputación Foral de Álava, para la puesta en marcha del primer modelo en Euskadi de atención integral y especializada frente a la violencia sexual en la infancia y adolescencia, conocido como Barnahus.
El Servicio de Infancia y Familia del Ayuntamiento se encargará de derivar los casos y la Policía Local adoptará de forma inmediata todas las medidas provisionales de protección, según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.
Este servicio de atención integral que va a ponerse en marcha en Vitoria-Gasteiz -el primero en la Comunidad Autónoma Vasca- será un lugar de referencia que proporcione medidas de acogida, apoyo, protección y recuperación.
Para ello, ha sido necesario que el Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco haya aunado a todas las instituciones que tienen competencias en la trayectoria de revelación, atención, tratamiento, justicia y reparación de una persona menor víctima de violencia sexual: los departamentos de Seguridad, Educación, Salud, Justicia y Derechos Humanos del Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Álava, y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.
Esta modalidad de atención frente a la violencia sexual en la infancia y la adolescencia toma como referencia fundamental para su diseño el modelo Barnahus (Casa de los niños y las niñas en islandés), desarrollado en los países nórdicos, aunque es originario de Estados Unidos, donde comenzó a desarrollarse en la década de 1980.
Este modelo sitúa en el centro de la intervención al niño, la niña o adolescente víctima de violencia sexual, y se caracteriza por proporcionarle en un único espacio una atención multidisciplinar e integral.
Para lograr este objetivo se requiere la participación conjunta y coordinada en un recurso específico -un entorno amigable y seguro- de los profesionales que intervienen con el niño, niña o adolescente en el proceso de apoyo, acogida y recuperación física y psicológica, así como en el procedimiento judicial que, en su caso, se inicie para el esclarecimiento y enjuiciamiento penal de los hechos de naturaleza sexual ocurridos.
Con ello, se persigue reducir la revictimización a la que están expuestas las víctimas menores de edad. Por una parte, se trata de evitar las reiteraciones en el relato de los hechos sufridos.
Además, se proporciona un espacio seguro y un entorno adecuado para la práctica de la prueba preconstituida, que permita realizar recoger el testimonio en un estado de mayor tranquilidad y con la debida seguridad jurídica.