BILBAO 27 May. (EUROPA PRESS) -
La Federación de Asociaciones Vecinales de Bilbao han exigido al Ayuntamiento que aplique medidas concretas contra la contaminación acústica, un problema que, según ha advertido, afecta a varias zonas de la capital vizcaína.
Según han recordado en un comunicado, desde las asociaciones vecinales se lleva "años reclamando que el descanso es un derecho" pero las instituciones "parecen priorizar otras actividades económicas por encima de esta necesidad básica".
Las asociaciones de vecinos han explicado que esta semana se ha publicado la actualización del mapa de ruido de la villa, en el que "queda patente que en calles como Diputación, Ripa, Peña Lemona (en Rekalde), Ibáñez de Bilbao, Rodríguez Arias y Bailén, San Vicente-Uribitarte, Ledesma, Poza, Somera y Barrenkale se superan los decibelios establecidos debido principalmente al ocio nocturno".
Además, han indicado, se han anunciado nuevas mediciones en Heros- Mazarredo, Campuzano-Estraunza, La Casilla, Marzana, Deusto, Uribarri, Karmelo, Músico Aranbarri, La Peña, Gordóniz, Ciudadela y Zorrotza.
Las asociaciones de vecinos han denunciado que el Ayuntamiento de Bilbao "dispone de un mapa de ruido, de un Plan de Acción y los estudios resultantes de la instalación de sonómetros en distintas zonas de la ciudad, pero de poco o nada sirve que se haya identificado un problema si no vienen acompañado de medidas concretas de actuación para reducir el ruido".
La Federación ha recordado que en el año 2020 el Ayuntamiento de Bilbao ya estableció una serie de medidas para el área de Uribitarte y Albia, que declaró como zona de protección acústica especial (ZPAE), si bien "una resolución judicial las tumbó". Por ello, ha instado a reactivar nuevas medidas "lo antes posible" y "con todas las garantías jurídicas".
Desde las asociaciones han lamentado que "no existe voluntad política para dar solución al problema" mediante "acciones concretas para evitar el ruido en las zonas acústicamente saturadas identificadas", como limitación y reducción de horarios de terrazas, recogida de mobiliario a una hora determinada, control del consumo en el exterior de los bares a partir de determinadas horas, mayor nivel de insonorización en los locales, o control de aforos y botellones.
"Desde las asociaciones vecinales de Bilbao reclamamos que se sitúe el derecho al descanso, la salud y la convivencia en el centro del modelo de ciudad, en línea con los principios de la Agenda 2030. Solo de esta forma podremos avanzar hacia una ciudad más habitable, saludable y respetuosa con quienes viven en ella", han reivindicado.