Archivo - El escritor guipuzcoano Bernardo Atxaga - H.Bilbao - Europa Press - Archivo
BILBAO, 17 (EUROPA PRESS)
El escritor guipuzcoano Bernardo Atxaga (Asteasu, 1951) presentará este lunes en el Museo de Bellas Artes de Bilbao 'Golondrinas' (Alfaguara, 2026) la edición en castellano, en traducción del propio escritor, de su original en euskera 'Enarak' (2025) y donde recupera la figura del boxeador José Manuel Ibar Azpiazu, 'Urtain'.
En el encuentro, de entrada libre, que transcurrirá en castellano y dará comienzo a las 18.30 horas, el autor reflexionará sobre el proceso creativo de esta su más reciente novela, donde "mezcla humor e intriga, realidad y ficción a través de un ángel que todo lo ve y oye" y donde Atxaga articula la narración concebida "a partir de tres tiempos clave para la vida de sus protagonistas".
En la presentación de la novela original, que también tuvo lugar en el museo Bellas Artes bilbaíno, Atxaga explicó que cuatro narradores, "cuatro voces diferentes", son los encargados de "coser" la novela, aunque "la voz cantante la lleva uno, que es el que está en crisis y un poco marginado", mientras que otro es "muy provocativo y habla fatal, muy sucio".
Atxaga también recordó que conocía el mundo de los levantadores de piedra "desde la niñez" y que Urtain había sido, en su vida personal, "una persona de referencia" y que su vida era "casi como un ejemplo, una fábula, una parábola; su mundo, como empezó y como terminó".
Tras detallar que entre los narradores de su relato están "el hombre que odiaba a Urtain" y "el hombre que amaba a Urtain, que es el pintor que conoció a Urtain, que desea estar cerca de Urtain", ha señalado que los cuatro narradores "han intentado, por todos los medios, que Urtain se suicide".
Además, en la parte final de la novela Atxaga cita a unos 35 pintores, "todos conocidos en Euskadi", con los que ha tenido trato personal o sabe sobre ellos, con la intención de "mostrarles la amistad recordando sus cuadros". De estas últimas diez páginas ha dicho sentirse "bastante contento".
Asimismo, en declaraciones a Europa Press durante la presentación en Madrid de esta adaptación al castellano de la novela, Atxaga, seudónimo que emplea Joseba Irazu para escribir, reflexionó sobre la "relación directa" que hay entre el deporte y el fascismo.
"Hay una relación directa entre fascismo y boxeo. Por ejemplo, para Mussolini, Primo Carnera era su forma de presentarse al mundo", aseguró Atxaga en la entrevista con Europa Press, para después calificar al boxeador vasco como un "producto" del franquismo.
En ese sentido, el suicidio de Urtain en 1992 es el telón de fondo de la historia de 'Golondrinas', en la que el escritor entrelaza varias muertes para reflexionar, entre otros temas, sobre "personas excluidas o abandonas", el "desamparo" de los humanos ante la muerte o la ausencia de refugio.
Esta última idea, explicó Atxaga, tiene un paralelismo "muy claro" con la actualidad y las amenazas que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo en su día sobre matar a "toda una civilización" en Irán, en plena ofensiva junto a Israel sobre el país asiático.
"Ante lo que ocurre con Trump hay dos preguntas. La primera es: ¿es nuevo o ha ocurrido antes? ¿Era el rey Leopoldo de Bélgica igual de criminal (que Trump)? La respuesta es que no es nuevo. La segunda pregunta mí es: ¿esto termina aquí, o es solamente el preludio? Esto es el prólogo de lo que va a venir. La respuesta es, desgraciadamente, sí", lamentó.
REGRESO A LA NOVELA
Aunque el autor había anunciado en 2021 que se retiraba de escribir novela, y preguntado por esa decisión, Atxaga confesó que tiene dentro un "dinamo", que son las ganas de escribir, que no le agota.
"Cuando acabo una novela estoy tan agotado por la tensión -además escribo en dos lenguas, más agotado- que me levanto, me enfado y pienso se acabó. Pero pasan tres meses y esas ganas de escribir que yo he tenido, que no he heredado (...) me hace volver", ha zanjado, asegurando que ahora trabaja en unas "memorias corales".