BILBAO, 15 Abr. (EUROPA PRESS) -
El consejero de Justicia, Empleo y Seguridad Social del Gobierno Vasco, Joseba Azkarraga, consideró hoy que es el momento de hacer política "con mayúsculas, no el de la judialización de la política ni de la política a corto plazo", sino "el momento de los acuerdos, pero sin vetos y sin trampas", a la vez que defendió el diálogo "entre todos, sin excepciones, como clave para la resolución de los conflictos".
Azkarraga ofreció hoy, en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de la Plata (Argentina), una conferencia sobre la actual situación sociopolítica de la Comunidad Autónoma Vasca y sus relaciones con el Estado español.
Tras definir a Euskadi como un país "competitivo, equilibrado y solidario", afirmó que arrastra "un problema político pendiente de resolver desde hace dos siglos y que padece una insufrible e intolerable violencia a la que exigimos un final".
En ese sentido, recordó el último atentado mortal cometido por ETA, que el pasado mes de marzo acabó con la vida del ex concejal socialista en Arrasate, Isaías Carrasco. "Esta ignominia no sólo truncó para siempre la vida de una familia, sino que pretendió, además, interferir con sangre un proceso democrático", aseveró.
Azkarraga manifestó que la violencia terrorista es una "lacra lacerante para nuestro país y un obstáculo, en todos los sentidos desde el moral al político, para el progreso de nuestra nación". "Somos una rotunda mayoría los que no estamos dispuestos a tolerar impasibles el sufrimiento que nos quiere imponer ETA. Tampoco estamos dispuestos a aceptar la mayúscula cobardía de quienes son incapaces de reconocer públicamente que, con violencia, no hay proyecto político que pueda prosperar", subrayó.
Asimismo, aseguró que "la paz y la reconciliación es el objetivo prioritario del pueblo vasco y no vamos a permitir que nadie se escude en un conflicto político para quitar la vida a uno de nuestros conciudadanos".
AUTOGOBIERNO
Tras analizar los resultados de las recientes elecciones generales, Azkarraga defendió la utilidad y vigencia del autogobierno para consolidar las conquistas de estos años y profundizar en el bienestar y en el progreso de los ciudadanos.
"De ahí que hayamos puesto el centro de gravedad político en el derecho a decidir, una apuesta democrática de futuro que refleja nuestra fe en el respeto que merece la opinión de los ciudadanos sobre cómo desean organizar sus relaciones políticas, económicas y sociales", remarcó.
El consejero puso como ejemplo de la validez del derecho de autodeterminación en los casos de Alemania, Eslovenia, República Checa, Escocia, Irlanda, Montenegro, Estonia y Kosovo e indicó que "el diálogo, el acuerdo y el respeto a las mayorías se ha impuesto en estos lugares para dar solución a conflictos de naturaleza nacional".
En su opinión, en este contexto ha de considerarse "la propuesta del Gobierno vasco de realizar, como primer paso, una consulta a los ciudadanos, como una medida de impecable factura democrática, que puede romper el bloqueo en que se halla sumido Euskadi".
Según advirtió, "nadie que no sean los propios ciudadanos vascos y sus instituciones, nos va a marcar nuestra hoja de ruta". Nuestra mano está tendida y así continuará", aseveró.
Azkarraga criticó la postura de quienes han interpretado el Estatuto vasco "de una forma autoritaria" en estos 30 últimos años, así como su rechazo, "sin debate", a la propuesta de nuevo pacto presentada por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, "con el apoyo de la mayoría absoluta del Parlamento vasco".
ILEGALIZACION
Asimismo, calificó de "grave error político" la estrategia del Gobierno central de ilegalizar a partidos políticos que representan "a una parte significativa de la sociedad vasca", al tiempo que criticó, igualmente, la "falta de valentía de la izquierda abertzale para desligarse de la estrategia violenta de ETA que supone un lastre importante a la hora de desarrollar con credibilidad su acción política".
Joseba Azkarraga advirtió de que "no basta con defender el derecho de expresión, manifestación ó asociación si a la vez se calla ante la conculcación del principal derecho humano, que es el derecho a la vida".
A lo largo de su charla, Azkarraga insistió en la defensa del diálogo "entre todos, sin excepciones, como clave para la resolución de los conflictos" y, por ello, consideró un "escándalo" la causa penal abierta contra el lehendakari "por mantener conversaciones con todas las fuerzas políticas vascas, gracias al control que mantiene la derecha sobre la Judicatura".
No obstante, aseguró que "este injusto proceso no modificará, en ningún caso, la determinación del Gobierno vasco para seguir impulsando el diálogo con todos y en dar la palabra a la sociedad vasca".
REFLEXION DEL PSOE
Por otro lado, el consejero de Justicia hizo un llamamiento a la reflexión al Partido Socialista para dejar que la sociedad vasca se exprese de manera pacífica sobre su futuro, ya que, según aseguró, "la experiencia demuestra que cuando hemos sido capaces de fraguar acuerdos sólidos con respaldos amplios, se han dado pasos adelante".
En relación con el proceso de paz abierto en la legislatura pasada, dijo que el PSOE "careció de la audacia necesaria para llevar su decisión adelante, aunque la responsabilidad de la ruptura de la tregua y de la frustración consiguiente de los ciudadanos sólo es de la propia ETA".
Para Azkarraga la solución está en poner los medios necesarios "para transformar un Estado que sigue siendo centralista". Así, señaló que el PSOE "observa con vértigo la realidad plurinacional del Estado y se resiste a mover ficha" y consideró que, ante esta situación, "el nacionalismo democrático institucional tiene un papel esencial que desarrollar en el futuro".
El consejero aseguró que los nacionalistas van a cumplir con "lealtad los compromisos adquiridos con su pueblo, porque estamos en un momento de trascendencia histórica y es nuestra obligación actuar para que Euskadi gane el futuro".
SOCIEDAD "ABIERTA Y SOLIDARIA"
En el transcurso de su disertación, Azkarraga definió a la sociedad vasca como "abierta y solidaria, pujante y vital, con una gran capacidad de adaptación a los nuevos tiempos" y sólidamente articulada por un Gobierno y un Parlamento autónomos de mayoría nacionalista.
El consejero recordó que Euskadi es un pequeño país de 7.234 kilómetros cuadrados y 2.140.000 habitantes, que posee un Producto Interior Bruto de 57.289 millones de euros (por encima de la media de la Unión Europea), una renta per capita que supera en un 36 por ciento a la media europea y que presenta una tasa de paro en torno al 3 por ciento.
Tambien trasladó a los presentes que la esperanza de vida de los habitantes de la Comunidad Autónoma Vasca alcanza el 80,9 por ciento (tercera del mundo), que el 80 por ciento de sus jóvenes poseen estudios superiores o universitarios y el 72,5 por ciento del presupuesto anual del Gobierno vasco se destina a gasto social y apoyo a los sectores más desfavorecidos. Estos datos, según destacó, sitúan a Euskadi en los primeros puestos del índice de Desarrollo Humano (sólo superado por Islandia y Noruega).