La consejera de Justicia y Derechos Humanos, Maria Jesús San José, y el director de Gogora, Alberto Alonso, en el BEC de Barakaldo con motivo de una jornada para "deslegitimar" el franquismo - IREKIA
BILBAO, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -
La consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, ha realizado un llamamiento este miércoles en el BEC de Barakaldo a "desmitificar" el franquismo cuando la juventud se hace eco de "voces que lo idealizan".
Acompañada del director de Gogora, Alberto Alonso, San José ha presentado la jornada que se celebra, con el título de '¡Franco, Franco, Franco!', en este recinto ferial con 550 estudiantes de bachillerato para deslegitimar las cuatro décadas de dictadora franquista y reivindicar "los valores democráticos".
La iniciativa, organizada por Gogora-Instituto vasco de la memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, se ha impulsado después de que en el último año varias encuestas hayan puesto en evidencia "la aceptación que tiene el régimen franquista entre los jóvenes, también en Euskadi".
Antes de inicio de la jornada, la consejera ha recordado que esta es la segunda vez que reúnen a cientos de estudiantes, en este caso de bachillerato, en un acto destinado a revisar el pasado "de una forma crítica y reflexiva".
Tal como ha destacado, el año pasado se celebró un encuentro con más de 400 alumnos y alumnas, en el que se abordó "la estrategia de la socialización del sufrimiento e ETA, sus consecuencias y las diferentes cicatrices que ha dejado" en la sociedad.
En esta ocasión, ha subrayado que se remontan "más atrás en el tiempo" para centrarse "en la desmitificación del franquismo". "Es fácil entender la motivación de esta decisión. Hoy vemos con preocupación cómo una parte importante de la juventud mira a aquel pasado desde una perspectiva parcial, tergiversada y nostálgica; una mirada que se nutre de mensajes interesados, creados por quienes no tienen más objetivo que el de poner en cuestión los pilares de la democracia, siempre frágil por definición", ha indicado.
LA GUERRA CIVIL Y EL SISTEMA REPRESIVO
María Jesús San José ha afirmado que hoy, medio siglo después del fallecimiento del dictador, se vuelven a "escuchar voces que pretenden relativizar e idealizar cuatro décadas de un régimen que llegó al poder por medio de una guerra civil y que se mantuvo gracias a un sistema represivo, que no sólo no desapareció en el tiempo, sino que llegó a sobrevivir al mismo dictador, tal como demuestran acontecimientos como los del 3 de marzo de 1976 en Vitoria-Gasteiz".
De esta forma, se ha referido a la muerte de cinco trabajadores por disparos de la Policía Armada cuando desalojó la iglesia de San Francisco de Asís del barrio de Zaramaga, donde se reunieron en asamblea obreros en huelga.
"Nada de aquel periodo puede ser reivindicado como base de nuestra sociedad democrática actual. Fueron años de mucho dolor, represión, sufrimiento y fractura social. Fue precisamente la movilización social contra aquel régimen dictatorial, la de los obreros, las mujeres, los vecinos de los barrios de las periferias, la red clandestina de las primeras ikastolas las que pusieron las bases de nuestro presente", ha remarcado.
A su juicio, en este momento "es más necesario reivindicar los valores democráticos como herramienta fundamental para la construcción de una ciudadanía activa y comprometida con la defensa de los derechos humanos, la convivencia y la pluralidad".
"Porque es importante no olvidarlo. Los valores democráticos, la defensa de las libertades fundamentales sobre los que se sustenta la ciudadanía, tienen que ser el elemento central de cualquier política de memoria", ha añadido.
"REFORZAR LA CONVIVENCIA"
Por ello, ha reiterado la necesidad de "mirar al pasado de forma crítica y reflexiva para buscar respuestas a preguntas del presente". "La principal función de la administración es dotar a la sociedad de las herramientas necesarias para que esa mirada sea rigurosa y, sobre todo, tenga como finalidad reforzar la convivencia", ha indicado.
San José ha querido hacer una mención especial a todos el personal de los distintos institutos que van a participar en este evento. "Son el mejor reflejo de una sociedad vasca cada vez más comprometida con una mirada crítica de nuestro pasado", ha asegurado.
También ha agradecido al personal de Gogora que ha estado trabajando durante meses en este proyecto. "Su profesionalidad y rigor son fundamentales para que los compromisos de este Gobierno se materialicen y lleguen a cada rincón de Euskadi", ha concluido.
Para tratar de desmontar los "mitos" buenistas sobre el régimen franquista, han intervenido en el acto los historiadores Nicolás Sesma y Mikel Herrán y la periodista Andrea Momoitio, mientras que la informadora Maitena Salinas conduce el acto.
Durante casi dos horas, han departido con la emisión de vídeos breves y la participación del público a través de una aplicación de preguntas y la intervención de los colaboradores.
TRES BLOQUES TEMÁTICOS
El desarrollo se ha estructurado a través de tres grandes bloques temáticos. El primero se ha abordado en torno al interrogante: ¿Con Franco vivíamos mejor? En él se han identificado y "desmentido los principales mitos socioeconómicos sobre el franquismo que se extienden en las redes sociales y que calan entre los jóvenes".
El segundo eje ha sido el de la imagen de 'La familia perfecta' que trasladaba el Franquismo. De esta forma, se ha analizado el ideal de familia que proclamaba, así como "los arquetipos de género imperantes, su rigidez y sus consecuencias en la vida de hombres y mujeres, con especial atención a lo que suponía salirse de la norma establecida".
En el apartado '¡Es que ahora no se puede decir nada!', se han contrapuesto los mensajes que aluden, en la actualidad, "a la falta de libertades, tanto en redes sociales como en algunos medios, con la falta real de los derechos fundamentales y su vulneración de un sistema dictatorial".
Ligado a ello, se ha emitido un vídeo con testimonios de familiares de víctimas mortales de la violencia policial ilícita hasta 1975. Sus historias de vida se han extractado del Banco de Testimonios de Gogora y ha sido "la forma en la que se ha querido mostrar la crudeza de lo que supone vivir en un sistema dictatorial, donde no se respetan los derechos fundamentales, reina la impunidad y la indefensión a la que se enfrentan las víctimas y sus familias, sin posibilidad de reclamar derecho alguno".