El consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, durante su visita a Viena - IREKIA
BILBAO, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -
El consejero de Vivienda y Agenda Urbana del Gobierno Vasco, Denis Itxaso, ha llamado a PNV y a EH Bildu a mantener disposición de acuerdo para aprobar en el Congreso el denominado 'Decreto Maricarmen' y trasladar, de esta forma, a la Cámara Baja "la tradición vasca de pacto, acuerdo y búsqueda de soluciones compartidas".
Tras apelar a dejar a "un lado maximalismos", ha asegurado que la vivienda es un problema demasiado serio para convertirlo en otra guerra banderiza", y cree que la prórroga de dos años del contrato de alquiler prevista en el decreto permitirá proteger en Erandio (Bizkaia) a 14 familias cuyos contratos vencen en 2026 y a las 510 de Benta Berri, en Donostia/San sebastián.
Para Itxaso, Euskadi debe estar del lado de las soluciones, dejando de lado los maximalismos", ha señalado tras visitar wohnfonds_wien, el Fondo del Suelo de Viena, dentro de la misión institucional que el Gobierno Vasco desarrolla en la capital austriaca.
El consejero ha valorado positivamente el acuerdo alcanzado entre los socios del Gobierno español para aprobar los nuevos decretos de vivienda, y ha destacado el impacto que tendrá en Euskadi la prórroga de dos años de los contratos de alquiler.
Según ha destacado, la medida permitirá ganar "un tiempo fundamental" en aquellos casos en los que la declaración de una zona tensionada no llegue a tiempo para proteger a las familias. En este sentido, ha puesto como ejemplo la situación de Los Ochos de Erandio, donde existen 135 viviendas cuyos contratos van venciendo de forma progresiva y 14 de ellos finalizan durante este año 2026.
Denis Itxaso ha señalado que la declaración de Erandio como zona tensionada, a la que el Gobierno Vasco ha dado "máxima prioridad", permitirá activar posteriormente las herramientas específicas de protección de esta figura, pero no llegaba a tiempo para esos primeros contratos. Por ello, ha afirmado que "esta prórroga permite salvar precisamente ese desfase".
"Esas 14 familias no van a quedar desprotegidas por una cuestión de calendario, ganamos dos años para que Erandio pueda estar protegido como zona tensionada y para seguir trabajando mientras tanto en una solución para las 135 familias", ha destacado.
Itxaso ha hecho un llamamiento a los municipios vascos que aún no lo hayan hecho a declararse zona tensionada, ha subrayado que "es un escudo que en Euskadi protege a personas inquilinas y ofrece un marco seguro a las propietarias".
El episodio de Maricarmen, tal como ha expresado el consejero, debe servir también para abrir una reflexión "más profunda" sobre cómo se hace política de vivienda y la necesidad de actuar con sentido de la anticipación.
"Una buena política de vivienda no puede estructurarse a golpe de efecto. Necesita planificación, estabilidad y un conjunto de medidas integrales capaces de responder a la complejidad de un problema que afecta a muchas familias y que no admite soluciones improvisadas", ha reconocido.
"UN DESAHUCIO DRAMÁTICO"
En este sentido, Itxaso ha planteado una pregunta que, a su juicio, debería interpelar al conjunto de las instituciones: "¿Ha hecho falta un desahucio dramático para que los grupos parlamentarios adquiriesen conciencia de las consecuencias de la falta de un escudo social?".
En su opinión, la respuesta debe ser precisamente anticiparse a estas situaciones y construir con tiempo mecanismos de protección que permitan actuar antes de que las familias lleguen al límite.
El consejero ha defendido que esa búsqueda de acuerdos es "coherente" con el trabajo que el Ejecutivo autonómico desarrolla durante esta legislatura con ayuntamientos gobernados por diferentes formaciones políticas.
"Estamos declarando zonas tensionadas, mejorando los incentivos fiscales y las garantías para movilizar vivienda hacia el alquiler, aplicando las regulaciones que permite la ley, generando nuevo suelo finalista y aumentando la oferta. Nuestra política no consiste en escoger un instrumento por su etiqueta ideológica, sino en desplegar toda la caja de herramientas y medir cada palanca por su eficacia", ha añadido.
En su opinión, el debate sobre vivienda debe "superar la contraposición entre regular o construir, incentivar o intervenir". "Necesitamos hacer todas esas cosas cuando funcionan y allí donde son necesarias", ha reconocido.
El consejero ha puesto como ejemplo la evolución reciente de Donostia/San Sebastián y su entorno metropolitano. La última Estadística del Mercado del Alquiler (EMAL), correspondiente al cuarto trimestre de 2025, refleja descensos en las rentas medias de los nuevos contratos del 3,7% en la capital guipuzcoana, del 4,1% en Errenteria, del 3% en Irun y del 0,6% en Lasarte-Oria, coincidiendo con el primer periodo de aplicación íntegra de las herramientas asociadas a las zonas tensionadas.
"Hay que interpretar los datos con prudencia y necesitamos más recorrido para confirmar una tendencia, pero empiezan a ofrecer señales de que regulación, incentivos y aumento de la oferta pueden trabajar en la misma dirección", ha declarado.
En este contexto, ha destacado especialmente el refuerzo de la regulación de los alquileres de temporada incluido en el nuevo decreto. El consejero considera necesario cerrar la posibilidad de utilizar sucesivos contratos de corta duración para eludir las reglas aplicables a lo que materialmente constituye un alquiler residencial.
"La Ley de Vivienda abrió instrumentos importantes, pero también hemos observado desplazamientos hacia modalidades temporales. Si existe una causa real de temporalidad, debe protegerse esa modalidad; lo que no puede permitirse es disfrazar de temporal un alquiler residencial únicamente para escapar de la regulación", ha reconocido.
EVITAR EL USO FRAUDULENTO
Denis Itxaso cree que el nuevo marco incorpora así medidas dirigidas a evitar que el uso fraudulento de la temporalidad pueda convertirse en una vía para eludir las reglas aplicables al alquiler residencial.
Asimismo, ha considerado "fundamental" que cualquier nueva regulación haga compatibles dos objetivos: estabilidad para quien necesita una vivienda y seguridad para quien la pone en alquiler, particularmente cuando se trata de pequeños propietarios.
"Una familia necesita poder echar raíces, desarrollar su proyecto laboral y vital, y no vivir permanentemente pendiente de si podrá seguir residiendo en su ciudad. Pero también debemos ofrecer certidumbre al pequeño propietario sobre el cobro de unas rentas que en muchos casos contribuyen a pagar una hipoteca, complementar una pensión o afrontar gastos cotidianos", ha defendido.
Itxaso ha dicho que "proteger al inquilino y dar seguridad al pequeño propietario no son objetivos incompatibles y una buena política pública debe ser capaz de hacer las dos cosas".
También ha valorado que el nuevo decreto combine medidas de protección para los inquilinos con incentivos, regulación y herramientas dirigidas a aumentar la oferta asequible.
En su opinión, esa combinación responde a la complejidad del problema de la vivienda y conecta con la estrategia que Euskadi viene desarrollando desde el inicio de la legislatura. "No hay una bala de plata para resolver la vivienda. Hace falta regulación, fiscalidad, movilización del parque existente, seguridad jurídica, suelo, financiación y construcción de nueva vivienda", ha señalado.
Por ello, ha apelado a los grupos parlamentarios vascos representados en el Congreso a mantener disposición de acuerdo y a contribuir a que "las nuevas herramientas puedan desplegarse con eficacia". "La tradición política vasca nos enseña que, cuando tenemos un problema complejo, somos capaces de sentarnos, negociar y buscar soluciones. La vivienda merece ese ejercicio de responsabilidad", ha zanjado.