Archivo - Playa de Ondarreta, en Donostia-San Sebastián - EUROPA PRESS - Archivo
SAN SEBASTIÁN, 28 Sep. (EUROPA PRESS) -
San Sebastián ha concluido los meses de la temporada estival con una ligera bajada de las entradas de personas viajeras y un moderado incremento de las pernoctaciones. En el conjunto del verano, las entradas descendieron un 2,5%, mientras que las pernoctaciones crecieron un 2,3% y la estancia media aumentó de 2,33 a 2,45 noches, cerca de un 5% más que en 2025.
Desde el Consistorio donostiarra, han hecho un balance positivo y han resaltado que esta evolución "apunta hacia la estabilización de la actividad turística, una mayor duración de las estancias y una creciente internacionalización del destino".
Los establecimientos hoteleros de la capital guipuzcoana registraron entre junio y agosto 286.931 entradas de personas viajeras, un 2,5% menos que en el mismo periodo de 2025. En paralelo, las pernoctaciones aumentaron hasta las 703.017, un 2,3% más que un año antes. La estancia media pasó de aproximadamente 2,33 a 2,45 noches, con un crecimiento cercano al 5%.
Esta evolución refleja un verano en el que se registran ligeramente menos llegadas, pero quienes visitan la ciudad permanecen más tiempo. "Una mayor estancia permite generar más actividad económica sin necesidad de incrementar en la misma proporción el volumen de llegadas, reduce la rotación de visitantes y favorece que el consumo local asociado al viaje se distribuya durante más días entre alojamiento, restauración, comercio, cultura, transporte, ocio y servicios turísticos", han señalado.
"Esta perspectiva está alineada con el modelo de turismo Gurera, que pone el foco en el bienestar de la ciudadanía y en el valor que genera cada estancia por encima del crecimiento continuo del número de visitantes", han apuntado. La ocupación media mensual por habitaciones se situó, además, en torno al 89,2%, con un máximo del 89,9% en agosto.
TURISMO INTERNACIONAL
Entre junio y agosto se contabilizaron 552.550 pernoctaciones de residentes en el extranjero, frente a 150.467 de residentes en el Estado. El mercado internacional representa así el 78,6% de las pernoctaciones hoteleras, frente al 21,4% estatal.
Las pernoctaciones internacionales crecieron un 6,6% respecto al verano de 2025, pasando de 518.439 a 552.550. Estados Unidos encabeza los principales mercados durante junio-agosto, seguido de Reino Unido, Francia, Madrid y Alemania.
Por otro lado, las medidas adoptadas para ordenar la movilidad volvieron a mostrar un buen comportamiento. La lanzadera de Illunbe registró 21.813 viajes en julio y agosto, un 24,79% más que el verano anterior, mientras que los aparcamientos disuasorios de Igara y Universidades contabilizaron 19.461 entradas, un 7,19% más.
Además, Dbus superó por primera vez los seis millones de viajes durante julio y agosto, con 6.020.119 desplazamientos, y Dbizi alcanzó los 295.865 viajes, un 15,93% más. El funcionamiento del tráfico permitió que no fuera necesario activar la regulación perimetral de la ciudad.
Desde Donostia San Sebastián Turismoa han destacado, además, que "la inmensa mayoría de las personas que visitan Donostia mantienen un comportamiento respetuoso con la ciudad y con quienes viven en ella".
En esa línea, han incidido en que la ciudad recibe visitantes con interés en su gastronomía, cultura, patrimonio, naturaleza y estilo de vida, "cuyo consumo genera un impacto económico positivo sobre cientos de pymes del territorio".
"A la población residente se suman personas vinculadas a la ciudad, excursionistas y turistas, mientras que una parte de la población donostiarra se desplaza fuera de la ciudad durante sus vacaciones. Se trata de una realidad compartida por muchas ciudades europeas con atractivo turístico, en la que la movilidad forma parte de nuestro modo de vida y de una economía cada vez más abierta e interconectada", han señalado.
En este contexto, ha subrayado que la estrategia turística de Donostia-San Sebastián continúa orientándose hacia un modelo basado en "la calidad, el equilibrio y la sostenibilidad", con el objetivo de "distribuir mejor los flujos, fomentar comportamientos responsables y compatibilizar la actividad turística con la vida cotidiana de la ciudad".