Actualizado 16/11/2006 16:32

Estatuto.-Touriño pide a Feijóo que "aguante el tirón" ante el intento de Rajoy de "condenar a Galicia a perder el tren"

Rechaza "enarbolar" el idioma como "bandera de confrontación", puesto que "no es un problema" salvo para "grupos con posiciones más allá"

Galicia Actual

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 16 Nov. (EUROPA PRESS) -

El titular de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, acusó hoy al presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, de pretender "condenar a Galicia a perder en tren", después de que amenazase con recurrir al Tribunal Constitucional (TC) si el nuevo Estatuto incluye la definición de 'nación' y, por ello, confió en el que el líder de los populares gallegos, Alberto Núñez Feijóo, "aguante el tirón" para que la identidad de Galicia mantenga el estatus de las demás nacionalidades históricas.

Una jornada después de su reunión con el responsable de la oposición, con quien pactó "buscar fórmulas" para que el preámbulo del futuro texto garantice que la comunidad "no pierde posiciones" respecto a Cataluña y Euskadi, Touriño lamentó que "no hayan pasado ni 24 horas del acuerdo sin que Rajoy se viese en la obligación de llamar al orden".

En la rueda de prensa posterior al Consello, el mandatario reprobó el "aviso a navegantes" del responsable del PP y su "amenaza" con interponer un recurso ante el TC, "incluso aunque el acuerdo estuviese rubricado por gente de su partido". "A Rajoy le preocupa que se reafirme la vena galleguista del PP", aseveró, tras lo que criticó que, además de "amenazar, --el presidente popular-- actúe tan a la defensiva y no deje ni siquiera iniciar el camino".

Además, reiteró que las declaraciones de Mariano Rajoy "pretenden condenar a Galicia a segunda división, hablando en términos políticos", y evidencian su "disposición a trabajar para que --la comunidad-- pierda el estatus que tiene actualmente y su posición relativa en el Estado".

"A LA ALTURA DE LAS CIRCUNSTANCIAS"

Por ello, el presidente confió en que las fuerzas políticas gallegas, y especialmente Núñez Feijóo, estén "a la altura de las circunstancias" puesto que, a su juicio, el proceso de reforma "va por el buen camino", después de que ayer lograse un "acuerdo político, no de redacción, pero claro y nítido", con el líder del PPdeG, único partido imprescindible, puesto que cuenta con 37 de los 75 diputados del Parlamento gallego y el nuevo Estatuto requiere un apoyo de dos tercios del Parlamento.

Así, recordó que el compromiso establecido por ambos pasa por "defender en el preámbulo la garantía de que Galicia no perderá en carácter identitario el estatus en relación con las nacionalidades históricas". "Ésa es la base política: buscar, mediante el esfuerzo político correspondiente, una fórmula que garantice que en Galicia no perdemos posiciones", insistió.

En consecuencia, dijo "esperar que Núñez Feijóo aguante el tirón de Rajoy y no retroceda", ya que, si "pasadas 24 horas escasas hay ya la primera andanada de Génova, no se sabe cuántas más podrán venir y de quién y cuántas se podrán aguantar desde Galicia". "Es significativo que, ni un día después, Rajoy blanda un aviso a navegantes y amenace a costa de que Galicia descienda a segunda división y no mantenga el estatus que ha tenido hasta ahora", reiteró.

NO CEDER

No obstante, advirtió al líder del PP de que las fuerzas políticas gallegas "no lo van a permitir" y seguirán adelante con "la máxima fidelidad a la Constitución y lealtad a la ciudadanía y a la defensa de los intereses generales del país" para ratificar que Galicia "no pierde pie" tras la reforma del Estatuto.

Además, Touriño desechó que pueda establecerse cualquier "aproximación" entre las soluciones dadas a los estatutos andaluz, que incluyó, con el apoyo del PP, la definión de 'realidad nacional', y el catalán, donde la apuesta por el término 'nación' llevó a los populares a presentar un recurso ante el TC.

Así, recordó que acordó con Feijóo dar luz verde a una "vía gallega", por la que llevó a ambos líderes a "decir mutuamente que Galicia debe tener una fórmula propia, que no será la andaluza ni tiene por qué ser estrictamente la catalana".

RELACIONES CON EL BNG

Además, en referencia a las declaraciones en las que el portavoz nacional del BNG y vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, subrayaba que 'nación' es irrenunciable, el dirigente autonómico se limitó a manifestar que "los acuerdos están claros" y, en consecuencia, confió en que "todos trabajen en la misma dirección para que Galicia esté donde tiene que estar". "Lo digo por Núñez Feijóo, seguro que Quintana también está dispuesto", añadió.

Al respecto, el presidente confirmó que ya había hablado con su socio de Gobierno de la entrevista de ayer y, si bien rechazó dar cuenta del parecer del número dos de la Xunta --"él mismo se expresará con fluidez", declaró--, aseguró que Quintana tiene una "evaluación positiva de una reunión necesaria que abre la perspectiva del avance con plazos de concreción".

Touriño recordó que las previsiones para concluir la reforma se han ampliado al mes de enero cuando, admitió, "habrá que aplicarse" para garantizar que el debate sobre el Estatuto no tiene que retrasarse hasta después de las municipales de mayo, puesto que "no tendría sentido estar en la ponencia por una parte, y en la confrontación electoral a la vez". "No quiero hacer un pronóstico de resultados, pero prefiero no hacer una hipótesis negativa", zanjó.

GALLEGO

Asimismo, el presidente aludió al papel del gallego y confió en "no convertir la lengua en elemento de confrontación al hilo de la reforma estatutaria", puesto que "la sociedad no reclama ese debate". Así, recordó que Galicia cuenta con un consenso unánime en torno a esta cuestión y propuso "no romperlo".

Por ello, expresó su disgusto por la "tentación de alguien" de promover un "salto atrás" y convertirlo en "objeto de debate". "Esto no es el País Vasco y Cataluña", sentenció, tras lo que reivindicó el idioma como un "elemento de unión en este país" y censuró "enarbolar ahora la lengua como una bandera de alarma".

Touriño pidió "un grado importante de responsabilidad y madurez para no introducir un elemento de división en Galicia que históricamente no hubo, ni con Fraga" y confió en que "no vengan imitadores de Rajoy y la política de confrontación de Génova a introducir elementos de distorsión en un país que no hizo problemas de la lengua". "Es así si hablamos en serio, para la mayoría de la sociedad, y no para grupos que pueden tener muy legítimamente posiciones un poco más allá", aseveró.

Por todo, se mostró convencido de que los tres partidos "sabrán --encontrar-- una fórmula en el Estatuto" que mantenga el consenso social puesto que, mientras que en otras cuestiones capitales, como el propio marco autonómico, nunca ha habido unanimidad, "en la lengua sí". "No inventemos por razones espúreas, partidarias o electorales, problemas donde no los hay", concluyó.

Contenido patrocinado