SANTIAGO DE COMPOSTELA, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Asociación de Gardas Civís de Galicia (AGC-Galicia) se ha integrado en la Unión de Guardias Civiles (UGC), que configuran cuatro colectivos de diversas comunidades, y que promovió la organización gallega con el fin de impulsar la desmilitarización del cuerpo y trabajar por el aperturismo y democratización del mismo.
Así lo manifestó hoy, en rueda de prensa, el secretario general de AGC-Galicia, Manuel Mato, en la presentación en Galicia de la UGC, tras firmar un convenio de colaboración "y de hermanamiento" entre UGT, la UGC y la Unión Federal de Policías (UFP).
Mato explicó que la UGC aglutina a unos 3.000 guardias civiles, más de 500 en la comunidad gallega, lo que la convierte en la "segunda fuerza asociativa" por el número de afiliados, tanto en el ámbito estatal como en el autonómico, y surge con la idea de "luchar contra los desprecios injustos".
La UGC aglutina a cuatro de las ocho asociaciones de guardias civiles que operan en el Estado español: la AGC-Galicia, la Asociación Democrática de Guardias civiles (ADGS), la Unión Federal de Guardias Civiles (UFGCs) y Asociación Independiente de Guardias Civiles (AIGC).
La nueva asociación, gestada e impulsada en la sede de UGT-Galicia en Santiago, adoptará un modelo similar a un sindicato con un secretario general. Además, la UGC pretende integrar a otras asociaciones. "Hay negociaciones avanzadas con otras organizaciones", matizó.
"VISIÓN CONTRARIA"
No obstante, denunció que "poderosas fuerzas" pretenden que esta unión de asociaciones "no fructifique" y denunció que, incluso, el cuerpo gasta recursos en investigar a agentes asociados a estos colectivos. En este sentido, Mato indicó que los mandos del cuerpo "tienen una visión contraria" a la de las asociaciones que integran guardias civiles, aunque puntualizó que "empieza a haber alguno" que coincide con estas organizaciones.
Al respecto, señaló que intentan llegar a una aproximación con una asociación e "mandos aperturistas" que, precisó, "intentan ver qué hay detrás de las puertas". "Algunos ven esto como un gueto donde tener trabajadores que pueden tratar de cualquier manera", criticó.
"Somos el último vestigio de la era preconstitucional y tratamos de dar pasos claros pero hay mucho que recorrer, que son kilómetros, pero de momento andamos metros", manifestó Manuel Mato.
En este sentido, el representante de la Federación de Servicios Públicos (FSP-UGT), Fernando Cabezolo García, indicó que la UGC pretende "intentar entre todos ser capaces de mejorar la respuesta que necesitan los guardias civiles". Al respecto, el secretario general en Galicia de la UFP, Miguel González, comentó que los agentes son trabajadores de la función pública. "Trabajamos para que se respeten nuestros derechos como trabajadores", señaló.
OBJETIVOS
Entre los objetivos principales de esta asociación destaca, además de la desmilitarización de la Guardia Civil, el cambio de régimen disciplinario porque, destacó Mato, "un guardia civil no puede ir a una prisión militar por una falta administrativa". Al respecto, recordó que algún compañero acabó en la cárcel por "comer un bocadillo" en su turno de trabajo.
Asimismo, el colectivo de guardias civiles demanda aperturismo y democratización en los cuarteles, porque algunos agentes ejercen de electricistas y fontaneros en casa de los mandos, y que les quiten la "mordaza" para dejarles expresar sus opiniones. También reclaman retribuciones "justas" porque, según subrayó Mato, los guardias civiles son "los peor pagados". "Somos la cenicienta de la policía", aseveró.
El colectivo insistió en la necesidad de un cambio en el régimen interior del cuerpo porque, denunciaron, les obligan a cumplir primero una sanción por una falta antes de poder recurrirla. "El juez, es juez y parte". También destacó Mato que les "obligan" a denunciar a los conductores por infracciones de tráfico para cobrar una productividad de 200 euros a final de mes, motivo por el que ya convocaron una huelga de celo anteriormente.