OPORTO (PORTUGAL), 24 (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Patricia Ferro)
El alcalde de Oporto, Rui Río, defendió la construcción de la conexión ferroviaria de Alta Velocidad (AVE) con Vigo para poder rentabilizar el nuevo aeropuerto de la ciudad lusa, que tiene como prioridad atraer a los pasajeros gallegos, ya que, según él, si no se ejecuta esta obra "difícilmente el Aeropuerto Francisco Sá Carneiro será rentabilizado".
Así lo advirtió la pasada noche, durante una visita al aeropuerto que acaba de ser remodelado y que definió como "el equipamiento más metropolitano de toda la región, ya que sirve no sólo a Oporto, sino también a todo el noroeste peninsular, incluyendo Galicia".
Por ello, para Rui Río "es fundamental garantizar la conexión de AVE con Galicia, para que no haya el actual vacío ferroviario entre Oporto y Vigo", dos ciudades que si no están bien conectadas por Alta Velocidad, "será imposible dinamizar el aeropuerto a través de los pasajeros de Galicia".
Además, el alcalde declaró que la línea de AVE entre Lisboa y Oporto va a suponer un descenso importante de las conexiones aéreas entre las dos ciudades y, por ello, recomendó a las compañías aéreas que se planteen el lugar que reservan al aeropuerto Sá Carneiro, que ahora ofrece infraestructuras "de gran calidad".
Las obras de ampliación y modernización del Aeropuerto de Oporto se iniciaron en 2000 para estar concluidas para la Eurocopa de Fútbol de 2004, pese a que, finalmente, no estuvieron terminadas hasta marzo de 2005. El aeropuerto cuenta ahora con espacio para aparcar 34 aviones y tiene capacidad para movilizar 6 millones de pasajeros al año. No obstante, en su plan de desarrollo está previsto duplicar esa cifra y que pueda tener un movimiento de 44 aviones por hora en todas las "horas punta".
El presidente de Asociación Nacional de Aeropuertos (ANA), Guilhermino Rodríguez, recordó que por este aeropuerto pasaron 3,1 millones de pasajeros en 2005, casi tantos como los tres aeropuertos de Galicia juntos. Además, avanzó que en 2006 se espera superar los 3,5 millones de pasajeros, los mismos que registran en conjunto los tres aeropuertos gallegos.