SANTIAGO DE COMPOSTELA 12 Jul. (EUROPA PRESS) -
Los peregrinos del Camino de Santiago contarán por cuarto año consecutivo con la ayuda desinteresada y voluntaria de una treintena de alumnos de Podología de la Universidad CEU San Pablo que, apostados en los albergues lucenses de Samos, Sarria y Triacastela, darán asistencia podológica a todo aquel que lo necesite.
Desde el pasado lunes, y hasta el próximo domingo 23 de julio, los alumnos de Podología, supervisados por las profesoras María José Bustos y Eva García, atenderán las dolencias de los numerosos peregrinos que, aprovechando las vacaciones estivales, caminan hacia Santiago de Compostela.
En años anteriores en los que se llevó a cabo esta iniciativa, que surgió de la Facultad de Medicina de la Universidad CEU San Pablo y el Aula de Voluntariado de la misma universidad, más de 1.700 peregrinos fueron asistidos por los universitarios, que trabajan en turnos semanales. Para este año, se prevé una media de 100 intervenciones diarias.
La atención sanitario-podológica que se realiza está basada en la exploración de las distintas afecciones y dolencias que reseñan en los peregrinos; el tratamiento de las lesiones más frecuentes producidas por el sobreesfuerzo, la marcha y el trazado del terreno tales como ampollas, tendinitis, fascitis, úlceras, hematomas, fatigas musculares, esguinces y otros.
Además, tienen en cuenta la importancia de la prevención de la patología, mediante la correcta información profesional e individualizada a cada uno de los peregrinos que se pongan en marcha.
Con esta iniciativa se quiere, por un lado, realizar una tarea humanitaria con todos los peregrinos que precisen ayuda y, por otro, inculcar al alumno el espíritu de superación con el objetivo de que aprenda a valorar la capacidad de la constancia.
Además, se intenta mejorar, tanto las habilidades como los conocimientos de los alumnos en las actividades imprescindibles para su posterior entrada en el mercado laboral. La potenciación de su capacidad en la comunicación verbal y no verbal centra otro de los objetivos de esta iniciativa, que intenta también que los alumnos aprendan a transmitir seguridad y confianza al paciente que se pone en sus manos.