(Ampl.)27-M.-PSdeG y BNG logran un acuerdo para "impulsar" coaliciones pero dejan su "concreción" a la negociación local

Actualizado 09/06/2007 0:23:51 CET

Asumen que los bipartitos son la "fórmula más estable" y avanzan que la próxima semana seguirán negociando el modelo para las diputaciones

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -

PSdeG y BNG lograron hoy cerrar un acuerdo marco de gobernabilidad basado en "impulsar la creación de coaliciones" en los más de 70 ayuntamientos en los que el 27 de mayo abrió esta posibilidad, si bien su "concreción" queda "pendiente de las negociaciones locales" posteriores a la firma del documento, que se rubricará el próximo lunes.

Así lo anunciaron en declaraciones a los medios de comunicación el secretario de Organización del PSdeG, Ricardo Varela; y el coordinador executivo del BNG, Francisco Jorquera; en una breve comparecencia conjunta al finalizar la sexta reunión de las comisiones negociadoras. Tras algo más de tres horas de encuentro, rechazaron avanzar los términos que se aplicarán en los casos que hasta esta jornada bloqueaban las conversaciones, principalmente A Coruña y Lugo.

Preguntados por si finalmente estos consistorios contarán con un bipartito después de que los regidores socialistas perdiesen la mayoría absoluta, Varela admitió que la coalición es la "fórmula más estable, potente y eficaz de gobernación" y, por ello, avanzó que la intención de ambas formaciones es "promoverlas". "Pero esperemos al lunes, cuando tendremos la información pormenorizada", zanjó.

Por su parte, Jorquera precisó que "el acuerdo lo que hace es impulsar la creación de gobiernos de coalición en una serie de ayuntamientos y asegurar, en cualquier caso, la gobernabilidad en el resto". En consecuencia, el dirigente nacionalista sugirió la posibilidad de casos particulares en función de cada ayuntamiento, puesto que "la concreción y el desarrollo de todo esto queda pendiente de las negociaciones locales".

"Estamos hablando de un acuerdo marco, de un marco de referencia, luego todo eso hay que concretarlo en el ámbito de las negociaciones locales en las que entraremos una vez que tengamos el acuerdo marco", explicó Jorquera.

DIPUTACIONES

De igual modo, la definición del modelo para las diputaciones de Lugo y A Coruña también deberá esperar a nuevos encuentros de las comisiones negociadoras a partir del lunes, cuando PSdeG y BNG retomarán los trabajos para "profundizar en criterios programáticos comunes y en fórmulas de gobierno" en los entes provinciales que, según Jorquera, "serán objeto de trabajo para la próxima semana".

Asimismo, el documento que prevén firmar el lunes encontrará su concreción definitiva este fin de semana, cuando socialistas y nacionalistas "pasarán a texto lo acordado hoy para ir dándole forma" y recoger "clara y exhaustivamente" los términos pactados en la jornada de hoy, como la consideración que finalmente obtendrá la demanda del BNG de otorgar a los tenientes de alcalde funciones ejecutivas y presupuestarias. "El lunes lo sabréis", recalcó Varela en respuesta a preguntas de los medios de comunicación.

En este sentido, el número dos del PSdeG precisó que "está aún pendiente intercambio de documentación" sobre las apuestas programáticas de cada uno de los partidos, por el momento "no está en los texto, sino en la filosofía que ambos compartimos". "En nuestros programas hay puntos en común y los buscamos porque sabíamos que teníamos que garantizar esa gobernabilidad" en los ayuntamientos que se saldaron sin mayorías absolutas, declaró.

ESFUERZO NEGOCIADOR

En consecuencia, destacó el "esfuerzo muy considerable" realizado por ambas fuerzas para llegar a un acuerdo "demandado por los ciudadanos, que mandataron a PSdeG y BNG que constituyeran mayorías de coalición de gobierno que permitieran un cambio en Galicia también en lo municipal".

Al respecto, Jorquera compartió que los contactos iniciados el jueves de la pasada semana "fueron unas negociaciones trabajosas" y valoró que las comisiones "hicieron bien sus deberes, con sentido de la responsabilidad y actitud razonable y constructiva para ir superando las zonas de diferencia".

"Hoy realizamos un trabajo ímprobo para superar los aspectos en los que manteníamos diferencias", declaró, en alusión a los distintos puntos de vista en los "aspectos programáticos" y en el "establecimiento de una fórmula de gobierno de coalición que las dos fórmulas considerasen aceptable".

La consecución del pacto en el ámbito autonómico abre la puerta a que se retomen las negociaciones en cada ayuntamiento, que en el caso de las ciudades gallegas había quedado paralizado a la espera del marco global. No obstante, la aplicación municipal del acuerdo podría encontrarse con problemas en municipios como Foz, Vimianzo, O Carballiño, Corcubión o Porto do Son, mientras que en Mugardos los socialistas ya anunciaron que no votarán al candidato del Bloque.

DIFICULTADES

Los gobiernos de A Coruña y Lugo, donde los socialistas perdieron sus mayorías absolutas, fueron los que complicaron más el pacto porque los nacionalistas reclamaban también aquí tenientes de alcalde con amplios poderes, pero el PSdeG apostaba por que en estas ciudades la configuración de los gobiernos quedase a expensas de las negociaciones locales.

El aspirante a revalidar el bastón de mando en Lugo, Xosé Clemente López Orozco, llegó a advertir que prefería abandonar las filas socialistas antes que un gobierno bicéfalo en esta ciudad, en la que el PSdeG cuenta con 12 concejales y el BNG con cuatro, mientras que los socialistas de A Coruña reivindicaron su autonomía para decidir si optan por un gobierno en minoría en lugar de una coalición con el BNG.

Tras un parón de tres días, socialistas y nacionalistas retomaron el pasado martes las conversaciones, pero aún ayer constataron las diferencias sobre todo respecto a la pretensión del BNG de extender el modelo de tenientes de alcalde a las grandes ciudades y de cerrar unas bases programáticas detalladas, mientras que los socialistas apostaban por que éstas fuesen más genéricas.

Estas discrepancias provocaron ayer la reacción del BNG, que acusó a los socialistas de trasladar sus "problemas internos" en A Coruña y Lugo a la mesa negociadora, ya que según los nacionalistas, el PSdeG estaba dispuesto a pactar en todos las ciudades menos en estas dos y en la Diputación de Lugo.

En cuanto a las bases programáticas, los nacionalistas criticaron que el PSdeG "no presentó nada" y "sólo se limitó a discutir o rechazar" los puntos que ellos planteaban, entre ellos su apuesta por limitar las competencias de las diputaciones en favor de las áreas metropolitanas y los ayuntamientos.

No obstante, el Bloque también detectó diferencias en urbanismo, área en la que proponía que los ayuntamientos con pactos de coalición eviten sacar a subasta los terrenos de propiedad municipal o para que se reserve el 40% del suelo para vivienda protegida. Los nacionalistas también abogaron por dedicar el 30% de los presupuestos municipales a crear empleo y sumar a los ayuntamientos con gobiernos de coalición al Consorcio Galego de Servicios Socias que promueve la Vicepresidencia.