Actualizado 25/07/2021 16:57 CET

El arzobispo pide al Apóstol una "convivencia fraterna" en España y recuerda a las víctimas de Angrois y de la covid

Barrio reclama la intersección de Santiago para que los gobernantes "tengan fortaleza" para buscar "la renovación ética y moral" de la sociedad

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 25 Jul. (EUROPA PRESS) -

   El arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Julián Barrio, ha invocado la intercesión del Apóstol para que "todos los pueblos de España" mantengan una "convivencia fraterna" y no olviden sus "raíces". Además, ha pedido una oración para las víctimas del accidente ferroviario de Angrois de 2013, de la pandemia de la covid-19 y "por quienes perdieron la vida por causa de la violencia siempre irracional".
 
   Así lo ha manifestado en la homilía pronunciada este domingo 25 de julio de un Año Santo, durante la ceremonia de la Ofrenda al Apóstol realizada personalmente por el rey Felipe VI por segundo año consecutivo. El monarca ha acudido en compañía de la reina Letizia y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, que han asistido a este acto por primera vez.
 
   Asimismo, la ceremonia de este 2021 ha implicado la vuelta de la Ofrenda a la Catedral compostelana, ya que en 2019 y en 2020 se había tenido que mover a la Iglesia de San Martiño Pinario por las obras de restauración en el interior de la Basílica.
 
   En su intervención, posterior a la del rey, monseñor Barrio ha agradecido a Sus Majestades su presencia para presentar la Ofrenda ante el también patrono de España y ha mencionado el presente de "incertidumbre" que afecta a "certezas que parecían consolidadas".
 
   "Es necesario, como Su Majestad decía, volver a las raíces", ha agregado el arzobispo, quien ha lamentado que la civilización occidental tenga ahora el "alma mermada". Pero es en este contexto en el que "ya surgen no pocas voces de pensadores fuera del cristianismo, que afirman que necesitamos a Cristo".
 
   "Ciertamente solo Él da la esperanza para que la vida no se vea condenada a la insignificancia. Pero la esperanza es inseparable del amor solidario", ha añadido.
 
   Y es que en un contexto de "una cultura neopagana", el hombre "sigue buscando el signo de una esperanza alegre y generosa" como "norma inspiradora de todo auténtico progreso que forja una convivencia de todos en justicia y caridad".
 
"LA CULTURA DEL CUIDADO COMÚN"
 
   Monseñor Julián Barrio ha apelado al Apóstol para instar a hacer "memoria de la necesidad" de "identificarse con la historia y persona de Cristo, en la búsqueda paciente de la verdad para promover la cultura del cuidado común". Esto, ha dicho, posibilita "comprender la unidad y la historia de los pueblos de España, vertebrada con lo común de todos y lo específico de cada uno".
 
   Además, monseñor Julián Barrio ha afirmado que Jesucristo permite "afrontar los desafíos antropológicos, sociales y espirituales, animando una profunda renovación cultural cristiana a través de la fraternidad, del esfuerzo, de la austeridad y de la solidaridad".
 
   "El individualismo y el egoísmo inspiran actitudes insolidarias y escépticas. Solo el espíritu de renuncia gratuita a todo lo propio nos hermana, porque no nace del heroísmo del fuerte y del que da pero no recibe, sino de la acogida del otro y de la experiencia de la propia debilidad", ha subrayado el arzobispo compostelano.
 
   Según Barrio, la Iglesia tiene la misión de "llevar a los hombres a Dios, a su destino eterno", pero esto "no se desentiende de las tareas humanas". En este sentido, es la "misión espiritual" la que "mueve a sus hijos y a los hombres de buena voluntad a que tomen conciencia de la raíz de donde provienen los males, y urge a que pongan remedio a las injusticias y a las deplorables condiciones en que viven muchas personas".
 
"BÚSQUEDA DE LA RENOVACIÓN ÉTICA Y MORAL"
 
   Hacia el final de su homilía, el arzobispo ha pedido al Apóstol "por los peregrinos que llegan a venerar" su tumba en este doble Año Santo y por todos los gobernantes, "para que tengan fortaleza, generosidad y constancia en la búsqueda de la renovación ética y moral" de la sociedad.
 
   "Acojo su ofrenda, Majestad, encomendando a la intercesión del Apóstol Santiago a todos los pueblos de España, para que mantengamos una convivencia fraterna no olvidando nuestras raíces. Que Dios, con su patrocinio, Santo Apóstol, bendiga a Sus Majestades y a toda la familia real, siempre sensibles a toda realidad que afecta a nuestro pueblo. Dios nos ayuda y también al Apóstol Santiago", ha concluido el arzobispo, en gallego.