OURENSE, 18 Ene. (EUROPA PRESS) -
Un familiar de Luis Piñón, padrastro de Erika, aseguró hoy en la vista oral que la niña, de 4 años, "se ponía histérica" con el acusado. La pequeña de O Carballiño (Ourense) apareció en un camión de la basura en mayo de 2003 y su padrastro y su madre, Ana María García, están imputados por delitos de malos tratos, lesiones, dos agresiones sexuales y asesinato.
"Era una cosa sorprendente, era como si le tuviera pánico", relató hoy Daniel García, el primo político del padrastro. En la segunda jornada de la vista oral, celebrada esta mañana en la Audiencia Provincial, testificaron varios familiares de los dos acusados, vecinos de la pareja, médicos y agentes de la Guardia Civil.
Una de las personas llamadas a declarar hoy fue la hermana de la acusada, Isabel García, quien aseguró que el acusado, Luis Piñón, "maltrataba" a la pequeña Erika y que su hermana, Ana María García, tenía "miedo". No obstante, la madre no reconoció hasta después de su detención estar "amenazada", por lo que fue la propia tía de la pequeña quien "presentó una denuncia" ante la educadora social por los "moratones" de Erika.
RETIRADA DE LA CUSTODIA
En aquellos días del suceso, el Tribunal de Menores había comunicado a la madre y al padrastro que iba a retirarles la custodia de Erika y sus dos hermanas de 8 y 2 años de edad, pero todavía no lo había hecho efectivo.
Isabel García señaló que "confió mucho en la educadora social desde un principio" y "pensó que iba a ser suficiente y hacer la retirada de los niños o, por lo menos, mirar a Erika". La testigo declaró que "no los miraron y fue el problema" porque "tuvieron la oportunidad de mirarlos y no quisieron".
En relación a lo sucedido a Erika, la hermana de la acusada señaló que "pudo ser que se le fuera la mano --a Luis Piñón--" pero, admitió que, "no lo sabe" aunque "tiene claro que su hermana ni la maltrató ni la mató".
En su declaración, así como en la de otros testigos, se detectaron contradicciones respecto a su declaración hace casi tres años, por lo que, durante el interrogatorio de la fiscal se recurrió a la lectura y recordatorio de dichas declaraciones.
También la hija de esta testigo y sobrina de la acusada, una menor de 15 años que visitaba la casa de Carballiño en que residía Erika aseguró haber visto como Luis Piñón pegaba a la pequeña; aunque, según declaró, no era conocedora de los malos tratos a pesar de que la niña tenía moratones.
Por otra parte, la prima de Luis Piñón, Ángeles Montoto, testificó que tanto la madre de la niña como el padrastro pegaban a Erika y dijo que Ana María García conocía la forma de actuar de su compañero sentimental con la niña.
OTROS TESTIMONIOS
En la mañana de hoy prestaron declaración también vecinos del inmueble en que residían los acusados. Aseguraron ver mucho movimiento el día de los hechos y oyeron algunas conversaciones mantenidas en el entorno del domicilio de los acusados al desaparecer la pequeña.
También testificaron cuatro Guardias Civiles que confirmaron que encontraron el cadáver de la niña en una bolsa de basura, y que en el registro del domicilio había sangre en sábanas, en la bañera y un test de embarazo utilizado.
También prestó declaración la doctora que atendió a Ana María García la tarde de la muerte de la pequeña. Señaló que la acusada entró en el Centro de Salud de Carballiño a las 20.15 horas y salió a las 20.35 y le había hecho una prueba de embarazo confirmando que estaba embarazada. Precisó que la mujer no estaba sorprendida por la noticia.
La vista oral en la Audiencia Provincial de Ourense se reanudará mañana con la esperada comparecencia de los peritos, que podría aportar nuevos datos a este caso.