Actualizado 14/05/2012 22:10 CET

Familiares y trabajadores afectados se concentran ante el asilo de Pontevedra para protestar contra su cierre

La corporación municipal muestra su apoyo con la presencia de varios concejales

PONTEVEDRA, 14 May. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de familiares y trabajadores afectados se concentró este lunes ante el asilo de Pontevedra para protestar por la decisión de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de cerrar este centro geriátrico con 120 años de historia. Tras la movilización se celebró una asamblea informativa dentro del asilo.

La corporación municipal mostró su apoyo a los afectados con la presencia de varios concejales de los tres partidos --BNG, PP y PSOE--.

Ante la puerta principal del asilo, algunos de los concentrados acusaban a las monjas de "ocultar la verdadera razón del cierre irrevocable del establecimiento".

Inicialmente, en una tensa reunión mantenida con los familiares de los internos, el abogado contratado por esta comunidad religiosa, Jaime Fernández Martos, aludió a una "profunda reforma" que exigiría la Xunta para mantener abiertas las instalaciones. Sin embargo, la Superiora General de la Congregación, María Purificación Castro Negro, rechazó este motivo en una visita que hizo este fin de semana a Pontevedra desde la casa generalicia ubicada en Valencia.

Según la Superiora la razón estaría en "la falta de vocaciones". No obstante, las protestas durante la movilización de hoy apuntaban a la especulación urbanística.

A este respecto, el portavoz del gobierno local, Raimundo González, informó que el edificio del asilo y los terrenos que ocupar son de "titularidad privada pero constan en el Plan General como un equipamiento socio-asistencial y por lo tanto sólo tendrían cabida equipamientos de carácter privado, no viviendas". El edil añadió que "el edificio no tienen ningún tipo de catalogación que proteja al viejo inmueble".

Por su parte, la concejala responsable de Asuntos Sociales, Carme Fouces, aseguró creer a la Xunta de Galicia "cuando dice que no le ha puesto impedimentos para seguir desempeñando su trabajo". La concejala se refirió a este hecho como un "drama".

TRASLADO DE ANCIANOS

Mientras tanto, la Congregación Religiosa que regenta el Asilo pontevedrés desde hace 120 años ha comenzado a trasladar algunos de sus 160 residentes a otros establecimientos de la orden que dispone en la provincia, en Cambados, Caldas de Reis o Tui.

Pero, debido al gran número de internos que viven en este geriátrico, las monjas suponen que será necesario derivar a muchos de ellos a otros centros de fuera. Si no fuesen suficientes los 16 que tiene en Galicia, la orden cuenta con 210 casas, donde son acogidos unos 26.000 ancianos --15.300 en España y 10.000 en los restantes países según los datos ofrecidos por la propia congregación--.

SEGUIMIENTO XUNTA

La Administración autonómica está haciendo un seguimiento del cierre de la residencia y este mismo lunes técnicos de Inspección de la Xunta de Galicia se volvieron a reunir con la dirección del centro para conocer de primera mano como se están a hacer los traslados de sus 160 usuarios.

En este sentido, la congregación religiosa Hermanitas de los Ancianos Desamparados informó que este lunes concluirá el traslado de 58 personas mayores y que en los próximos días reubicarán alrededor de 50 personas más.

La Consellería de Traballo e Benestar está en conversaciones permanentes con la dirección del centro para garantizar que esta residencia de la tercera edad permanezca abierta hasta que se pueda completar el traslado de todos y cada uno de los usuarios.