El fraile de O Cebreiro acusado de abusos sexuales asegura que desconocía que la joven era menor de edad

Comienza el juicio contra el fraile de O Cebreiro (Lugo) acusado de abusos sexua
Pedro Agrelo
Publicado 05/02/2019 13:10:09CET

   El acusado, para el que la Fiscalía pide 17 años de cárcel, niega haber abusado de otro menor

   LUGO, 5 Feb. (EUROPA PRESS) -

   El fraile de O Cebreiro J.Q., acusado de abusos sexuales y elaboración de material pornográfico, ha asegurado que desconocía que la joven con la que mantuvo relaciones sexuales era menor de edad y ha defendido que los hechos fueron consentidos.

   La Audiencia Provincial de Lugo ha acogido este martes el arranque del juicio contra este fraile para el que la Fiscalía solicita 17 años de cárcel por supuestos abusos sexuales y elaboración de material pornográfico con la menor.

   En concreto, este franciscano realizaba su labor pastoral en el santuario del Cebreiro, entre noviembre de 2014 y febrero de 2015, etapa en la que se produjeron los supuestos abusos. Al templo había llegado tres años y medio antes.

   En la primera sesión del juicio, el acusado ha sostenido que no cobraba un sueldo y que vivía sobriamente con una paga de "50 euros", por lo que dependía de los "donativos" que le entregaban "amigos y familia" para sobrevivir. Además, ha explicado que no realizaba tareas pastorales, sino que estaba "detrás de un mostrador".

RELACIONES CONSENTIDAS

   En su declaración, el religioso ha sostenido que los supuestos abusos sexuales que se le atribuyen a una menor fueron relaciones consentidas y que "no" sabía que era menor ya que, según ha indicado, era "una persona independiente" que viajaba a Madrid o Barcelona. Además, ha argumentado que en el momento de los hechos padecía una "profunda depresión", y perdió "el norte".

   Tras ello, ha sostenido que fue la menor, que en aquel momento contaba con 16 años, la que "empezó" a acudir "sola" al santuario y ha señalado que, en una ocasión, ésta lo quiso acompañar a una casa propiedad de la familia que tenía en Trives.

   En este municipio ourensano se habría producido el primer contacto carnal que, según ha defendido el acusado este martes, no pasó "de tocarle la pierna", acto que ella le objetó con un, "aquí no".

   En su intervención, el fraile ha considerado que la joven "sacaba el dinero de estar con otras personas" y ha reconocido que las primeras relaciones sexuales que mantuvo con la víctima, que padece una discapacidad psíquica, se produjeron en la "sacristía".

   También ha apuntado que ambos iniciaron una relación "fines de semana" aunque "no todos". De este modo, además de tener contacto sexual con la menor en la sacristía del Santuario del Cebreiro, los tuvo también en Trives.

FOTOGRAFÍAS

   En la primera sesión del juicio, en la que el fraile ha asegurado que la joven tenía fotos con "otras personas", se le exhibieron al acusado imágenes en las la joven vestía la "casulla de fraile", así como otras en las que la menor aparecía con billetes de 20 euros posados en los genitales. Esta última le sirvió para reconocer que "alguna vez" le había dado dinero.

   Además, ha admitido que en otra de las instantáneas se veía a la pareja practicando sexo "sin" preservativo, una medida de protección que ha asegurado que incorporaban cuando ya no se fotografiaban.

NIEGA ABUSOS A OTRO MENOR

   En la vista, que lleva la sección segunda de la Audiencia Provincial de Lugo, ha negado que abusara de otro menor, con sus capacidades psíquicas mermadas, al que habría propuesto un juego a "tres", en Trives. Al respecto, ha asegurado que fue precisamente el menor el que había intentado "acosar" a la pequeña.

   Antes de entrar en la sala, la abogada del acusado, Ana Burgo, ha avanzado que pedirá la libre absolución de su defendido al entender que su cliente es "completamente inocente". El proceso no cuenta con acusación particular.

   En sus conclusiones provisionales, el Ministerio público mantiene su petición de diez años de cárcel por un delito continuado de abusos sexuales con prevalimiento y acceso carnal. Además, le imputa otro delito de abuso sexual, por el que solicita dos años de prisión, y uno de elaboración de material pornográfico, para el que requieren cinco años de cárcel.

   La Fiscalía también pide que se imponga la pena de aproximarse a menos de 500 metros de la joven, que ahora cuenta con 19 años, durante doce años y del otro menor un alejamiento de tres años.

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