La mujer acusada de intentar matar a sus dos hijos asegura que se arrepiente "cada día"

Actualizado 10/10/2018 14:02:39 CET

   La procesada abrió el gas antes de acostarse los tres y mandó un mensaje a su marido: "Voy a matar a los niños y me voy a suicidar"

   LUGO, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -

   La monfortina acusada de dos homicidios en grado de tentativa en la persona de sus dos hijos, M.I.D.P., ha asegurado este miércoles que se arrepiente "cada día" y que fue "un error muy grande". "No tenía intención de hacerles daño", ha aseverado, en el arranque del juicio.

   En la sección segunda de la Audiencia Provincial, la Fiscalía pide, en sus conclusiones provisionales, cuatro años y medio de prisión o internamiento (dos años y tres meses por cada una de las tentativas), mientras su defensa interesa la libre absolución.

   "Me arrepiento cada día. Fue un error muy grande, pero no tenía intención de hacer daño a mis hijos", ha declarado ante el tribunal entre lágrimas esta madre.

   La acusación sostiene que, en septiembre de 2009, la procesada abrió todos los mandos de la cocina de butano y la bombona de gas antes de acostarse los tres en la cama, "con la finalidad de provocar la muerte de todos ellos, bien por asfixia o bien como consecuencia de una deflagración".

   La mujer, previamente remitió un mensaje a su marido, quien alertó al 112. Hasta la casa se desplazaron agentes de la Policía Nacional que derribaron la puerta, cerraron los mandos de la cocina y abrieron las ventanas.

   Los hechos, según la Fiscalía, son constitutivos de dos delitos de homicidio en grado de tentativa. Concurre en la encausada la circunstancia atenuante de dilaciones indebidas y la agravante de parentesco.

   En el juicio, la mujer reconoció que abrió "los mandos del gas", pero durante "dos o tres minutos", con la intención de llamar la atención de su pareja y admitió que envió ese mensaje por el que le advertía en el que decía: "Voy a matar a los niños". En aquel momento contaban con 15 meses y seis años de edad. "Me voy a suicidar. Puedes sentirte libre para el resto de tus días", rezaba el recado.

   Pese a ello, insistió en que "no" quería matar a los pequeños, justificando que por aquellos días, en septiembre de 2009, estaba "desbordada" y consumía "alcohol y sustancias". También padecía un trastorno depresivo "crónico".

   La abogada que la representa, María José González, que pide la libre absolución, ha señalado, antes de entrar en la sala de vistas, que su clienta "en un momento dado estaba en unas circunstancias muy malas de salud, en unas circunstancias familiares muy difíciles" y ha añadido que "cometió un error que no tuvo consecuencias para los menores".

"INTENTANDO RESTAURAR ESE ERROR"

   "Se arrepintió y en ningún momento quiso hacer daño, ni a ella, ni a los niños. Estuvo todos estos nueve años intentando restaurar las relaciones, intentando restaurar ese error. Entonces, entiendo que ella es inocente y nosotros vamos a basar la defensa en que no tenía intención ninguna de hacer daño, no estaba en ese momento en un buen estado de salud", ha expuesto la letrada.

   A continuación, ha detallado que la acusada tiene también "un problema de corazón, está bastante intranquila, está mal porque además está intentando retomar la relación con sus hijos". "Estuvo luchando por la custodia para verlos, incluso tuvo visitas con ellos, habla con ellos. Es pena suficiente, para un bache en el que incurrió una vez", ha valorado. Los dos hijos, que viven con la abuela materna, tienen ahora 11 años la niña y 15 el menor.