LISBOA 22 Sep. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Patricia Ferro) -
La Políca Judiciária (PJ) de Oporto ha decretado el "secreto de justicia" para el caso de las 26 bombas de fabricación casera encontradas el pasado domingo en el municipio luso de Vieira do Minho junto con folletos y propaganda de un grupo independentista que se autodenomina 'Resistencia Galega', según confirmaron hoy a Europa Press las autoridades lusas.
Fuentes de la PJ explicaron que debido a lo "delicado" de la situación puesto que se trataría de "posibles terroristas" se decidió aplicar "con todo el rigor" el secreto de justicia que existe en Portugal para todas las investigaciones judiciales. "De esta forma se salvaguardan mejor las excelentes relaciones que mantenemos con las autoridades españolas", agregaron.
También la Guardia Nacional República, consultada por Europa Press, evitó facilitar dato alguno sobre el curso de la investigación alegando el secreto de sumario. El pasado domingo, un grupo de niños de entre 11 y 12 años encontró 26 bombas de fabricación casera en un municipio cercano a la frontera de Portugal con Ourense, junto a estas había manuales para construir bombas artesanales y propaganda de 'Resistencia Galega' --un grupo "de reciente creación" que aboga por la independencia de Galicia--.
Aunque en un principio se le atribuyó a este grupo la propiedad de las bombas se han abierto otras líneas de investigación, como explicaron el pasado miércoles a Europa Press fuentes próximas al proceso. "No está tan claro que sea obra de Resistencia Galega", indicaron, ya que no se descarta la posibilidad de que este suceso haya sido "un gran golpe publicitario" de un grupo "galaico-portugués".
Este es el primer hallazgo en Portugal de actividad de un grupo independentista gallego, por lo que con este suceso se abren nuevas líneas de investigación, ya que hasta el momento no tenían constancia de que en el país vecino hubiese una corriente de apoyo a este tipo de grupos extremistas de Galicia.
Por ello, una de las líneas de investigación que ahora se pueden abrir es comprobar el historial de ciudadanos de Portugal que a finales de los años 70 estaban vinculados a movimientos anarquistas y extremistas para ver si pudiesen haber establecido líneas de colaboración con el independentismo gallego.