SANTIAGO DE COMPOSTELA, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -
Un total de 49 menores cumplen en Galicia este año con programas derivados de las sentencias dictadas contra ellos por las denuncias de malos tratos presentadas por sus padres, según datos de Vicepresidencia de la Xunta.
En años anteriores, según explicó hoy en rueda de prensa la secretaria xeral de Benestar, María Xesús Lago, se resolvieron en Galicia 109 sentencias al respecto, aunque "otras muchas no se llegaron a presentar".
Además, subrayó que la tendencia en este ámbito, de estos menores con el denominado Síndrome del Emperador, "va en aumento" e incidió en que son las madres las que, sobre todo, "sufren la violencia de los niños". Lago advirtió también que se ha detectado un "incremento considerable" de este tipo de conductas que se deben, en especial, a las nuevas "formas de socializar" de los menores.
Al respecto, indicó que, por lo general, estas situaciones se dan en familias de clase media-alta en la que los progenitores trabajan y disponen de poco tiempo para sus hijos, que pasan la mayor parte del tiempo solos, frente a un ordenador, y que deriva en una situación "de consentimiento" en la que se suple la presencia de los padres por cosas materiales.
En este sentido, el profesor de Psicología Social de la Universidade de A Coruña, Pablo Espinosa, comentó que la conducta de los menores con Síndrome del Emperador se debe a la falta de perspectiva social y a que los menores están "muy centrados en sí mismos".
Esta actitud, indicó, se puede detectar a partir de los 5-6 años de edad, cuando el niño puede haber aprendido a desarrollar una perspectiva social más elaborada. Este modo de actuar puede deberse, entre otros factores, a un "estilo educativo paterno deficitario", o a la falta de interacción social. "Se trata de un problema sociopático, no son menores con un trastorno psicológico, sino que son niños con una empatía poco desarrollada", aclaró.
Lago señaló que los padres que se encuentren en esta situación deben acudir a los servicios sociales de su ayuntamiento donde le informarán de los recursos y servicios a su disposición y, si la situación lo recomienda, serán derivados a las delegaciones provinciales de Vicepresidencia, e intervendrá el equipo de menores.
PREVENIR E INTERVENIR
Para poder intervenir y prevenir en estas situaciones, la Vicepresidencia de la Xunta anunció la puesta en marcha de un programa destinado a 36 menores entre 2006 y 2007 que comenzará el 1 de octubre en las provincias de A Coruña y Pontevedra y que, en el futuro, se extenderá al resto de la comunidad gallega.
Este programa de intervención, con el que se pretende elaborar un manual con carácter pedagógico, comenzará en octubre con los menores y se prolongará durante 15 meses, con la fase de estudio e intervención, tras los que se extraerán las conclusiones. El proyecto se desarrollarán en tres vertientes; una primera centrada en la investigación y estudio, seguida de una fase de intervención con los menores y una tercera en la que se facilitará el manual, en el que se reproducirán pautas y se expondrán las mejoras que se consideren "idóneas".
El profesor Espinosa apuntó que se trabajará en dos ámbitos: el de los padres y los menores con el fin de obtener un manual de intervención para los educadores, para que puedan incidir en técnicas de control y en el manejo de situaciones difíciles. La actuación con los menores se centrará en la perspectiva social de estos niños "excesivamente egocéntricos".
Tanto el profesor Espinosa como la secretaria xeral de Benestar recomendaron a los padres que dejen de "hiperproteger" a sus hijos y que fomenten procesos para que los niños aprendan a ser autónomos. De este modo, Espinosa apostó por un "estilo educativo asertivo" con "normas claras" que se apliquen a los vástagos, que establezca límites para que aprendan "hasta dónde pueden llegar y sepan por qué".