PONTEVEDRA 25 May. (EUROPA PRESS) -
El subsector de la Guardia Civil de Tráfico anunció que intensificará los controles con radar en la N-640, la carretera que une Caldas de Reis con Vilagarcía, y estudiará reducir el límite de velocidad hasta los 50 kilómetros por hora.
El anuncio surgió tras reunirse el alcalde de Caldas, José María Tobío, con el subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández Álvarez, y la jefa provincial de Tráfico, María Victoria Gómez Dobarro, para trasladarles el problema de inseguridad que se agrava en el tramo por la parroquia de Sayar.
"Se trata de una zona muy próxima a la entrada y salida a la Autopista del Atlántico (AP-9), por donde pasan miles de vehículos cada día, y en donde está ubicada una marquesina habilitada para el transporte escolar, de ahí la necesidad de extremar las precauciones y mejorar la señalización y la seguridad de todo el entorno", explicó el alcalde.
Tanto Tobío como los vecinos de la zona pretendían pedir a Fomento una solución para proteger a los peatones, y tras ser desechadas las opciones de una rotonda o un paso elevado, por falta de espacio, se acordó que el concello habilitará una partida presupuestaria para la instalació de semáforos.
José María Tobío tiene la esperanza de que la circunvalación de Caldas sirva "para solucionar los graves problemas de tráfico que sufre la villa y sus alrededores, uno de los puntos negros de la provincia de Pontevedra". Espera que esté terminada y operativa a finales de 2007.
En cuanto a la variante oeste, que unirá la N-640 con la N-550, Tobío considera que el ayuntamiento podría tener sobre la mesa los estudios para su trazado en julio o agosto.