Actualizado 02/09/2012 13:41

Vázquez: "No voy a acabar con el paro en 45 días, pero puedo crear 15.000 empleos para jóvenes el primer año"

El secretario xeral del PSdeG, Pachi Vázquez
EUROPA PRESS

Recuerda a Feijóo que "ganó por un diputado" tras "prometer todo" en 2009 y le avisa de que ahora "muchos se sienten engañados" por el PP

Reivindica que es "de los únicos" dirigentes del PSOE que se mantiene en el cargo y pregunta "si eso no es liderazgo"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 2 Sep. (EUROPA PRESS) -

"Sé exactamente lo que tengo que hacer para sacar adelante este país". Pachi Vázquez, secretario xeral de los socialistas gallegos y candidato a la Xunta bajo sus siglas, se muestra seguro cuando habla de los proyectos que pondrá en marcha de convertirse en el octavo presidente, lo que le lleva a hacer su primera promesa en época preelectoral: "crear 10.000 o 15.000 puestos de trabajo para jóvenes el primer año".

"No hay fórmulas mágicas, y soy consciente de que no voy a acabar con el paro en 45 días, pero yo 10.000 o 15.000 puestos de trabajo para jóvenes el primer año los creo", ha aseverado, parafraseando al presidente Feijóo en una entrevista concedida a Europa Press, en la que ha admitido que los fondos para convertir su promesa en realidad habrá de "sacárselos a alguien".

Vía impuestos --gravando a la banca, a las rentas más altas, a los grandes patrimonios e incluyendo la denominada 'fiscalidad verde'-- y suprimiendo "todo el gasto improductivo", pretende "devolver la ilusión y la esperanza" a la juventud. "Porque un país que no genere una expectativa a sus jóvenes está muerto", ha subrayado.

Convencido de ello, defiende la puesta en marcha de becas-contrato de 500 euros al mes durante un año para favorecer la inserción de los menores de 35 años en empresas vinculadas a los sectores estratégicos de Galicia. "Va a ser mi obsesión, y con que me den la oportunidad de gobernar, vamos a crear empleo para jóvenes", ha remarcado Vázquez.

De este modo, a su juicio, no sólo se dará "oportunidades" a los jóvenes, sino que se permitirá a las empresas "descubrir talentos sin coste" y "aumentará el consumo", al tiempo que se liberará de ciertas "cargas" a las familias. "Se va cambiando el modelo", ha precisado, consciente de que no es "definitivo" para la economía gallega que se creen 10.000 puestos de trabajo de este tipo para menores de 35 años.

FEIJÓO, "OBSESIONADO" CON EL DÉFICIT

Explicada su propuesta, ha censurado que Feijóo "no quiere hablar de eso" porque "vive obsesionado" con "exprimir a los que ya no tienen casi nada" para "controlar el déficit". "Pero parar todo el gasto improductivo para apostar por el crecimiento y el empleo va a ser una de las claves de mi gobierno si tengo esa responsabilidad", ha contrapuesto, para incidir en que "no" le temblará "la mano" al suprimir ciertos gastos.

"Mi modelo es darle la vuelta al rumbo del país y, en vez de culpabilizar a los que tienen poco, exigirle a los que tienen mucho que me ayuden a sacarlo de la crisis", se ha presentado, avanzando que su segundo "gran" eje de inversión después del empleo estará conformado por "las universidades y el conocimiento". Su objetivo: "transformar la economía especulativa en economía productiva". "SÉ LO QUE NECESITA ESTE PAÍS"

Amparándose en su trayectoria política --10 años como alcalde, cuatro de conselleiro--, Pachi Vázquez ha sostenido que "sabe" gobernar y, aludiendo a su profesión, médico, ha asegurado que "sabe" lo que es Galicia y cómo se vive en ella, porque ha entrado en "cientos de casas".

"La mayor parte de las madres tienen a sus hijos con 35 años en casa y, encima, no cobran nada, porque ya ni cobran por atender a los abuelos", ha descrito, para reprobar que "Feijóo esté encantado consigo mismo y diciendo que todo está de maravilla". "Esto es Galicia y lo demás, películas de Feijóo", ha remachado, desautorizando así las "teorías macroeconómicas" del presidente y "cuatro fenómenos más".

En este sentido, si bien ha admitido que el control del déficit es "indispensable", ha matizado que debe ser "gradual", porque se trata de "un instrumento" y no de "un fin". "Si genera más paro y con ello cae el consumo, aumenta más el paro y entramos en recesión", ha razonado, para concluir que, en esta situación, "no se puede pagar".

"Sé qué necesita este país: empleo", ha incidido, aunque ha reconocido que será "durísimo y dificilísimo" salir de la crisis. Por ello, defiende "ayudar a la gente a trabajar" en lugar de perseguir "el déficit cero" a costa de incluso "duplicar" los 300.000 desempleados que hay actualmente en la comunidad.

EL PP, A UN DIPUTADO

Con estas claves, el jefe de filas del PSdeG ha apelado al voto útil de "la gente progresista, socialdemócrata, nacionalista", sosteniendo que "si la gente apuesta por el partido que va a ser el mayoritario de la izquierda, Feijóo no tiene ninguna oportunidad" de mantenerse al frente de la Xunta.

De hecho, si bien ha admitido que su partido se mueve en una horquilla de "23 o 24 diputados" --frente a los 25 actuales--, ha negado que sus encuestas confieran una nueva mayoría absoluta al PP, que "sigue cayendo".

Así, en un escenario "absolutamente abierto", ha advertido de que el resultado electoral de Galicia "sólo va a depender de una cosa: de que la izquierda quiera gobernar este país".

Más aun, cuando "la gente se siente engañada por Rajoy y Feijóo, los que dijeron que no iba a haber copago ni subida de impuestos". "Y en 2009, cuando todo iba bien en Galicia y cuando Feijóo prometió todo, sólo ganó por un diputado", ha enfatizado.

"ME LO CREÍ SIEMPRE"

En clave orgánica, después de erigirse en candidato de su partido a la Presidencia de la Xunta sin primarias, como había prometido cuando fue elegido secretario xeral, ha asegurado que le habría "encantado" someterse al dictamen de los militantes de no haber sido por el adelanto electoral.

Sobre todo, en un partido en el que ha admitido que se han vivido "tres años horrorosos" y en el que él mismo hubo de enfrentarse a dos cónclaves. Sin embargo, saca pecho de esta situación al presentarse como "uno de los únicos secretarios generales que han sido renovados en toda España". "Sigo ganando los congresos, sigo estando aquí", ha proclamado.

"Aunque parezca inmodesto, querría ver yo quién sería capaz de soportar tres situaciones como las elecciones autonómicas, municipales y generales y llegar en las condiciones en que llego yo aquí", ha subrayado, y planteándose "si eso es liderazgo o no", ha ponderado que requiere "mucha voluntad, mucho esfuerzo y mucha capacidad".

Por ello, ha rechazado el "falso pudor" y, aunque ha reconocido que "otros compañeros tendrían grandes capacidades" para encabezar el proyecto socialista en Galicia, ha destacado su "seguridad". "Me lo creí siempre", ha exteriorizado.

FUTURO

Sin querer adelantar un resultado que respondería a la denominación de "fracaso" o "éxito", sí ha aclarado que el "problema" de su partido será "gobernar o no gobernar" tras las elecciones. "Somos un partido de gobierno, cuando gobernamos la cosa sale bien y cuando no, no", ha resuelto.

En cuanto a las opciones de gobernabilidad con el Bloque, tras distintos enfrentamientos entre ambas formaciones a lo largo de la legislatura, ha dado por hecho que la "gravedad" de la situación "acentuará los puntos de encuentro".

"Los elementos del PP son totalmente contradictorios con los del BNG y con los nuestros, lo que nos facilitará trabajar en un programa común si se da el caso", ha opinado.

CAMPAÑA

A menos de 50 días de que se celebren los comicios, el candidato socialista ha instado a Feijóo a "un debate ya el primer día de campaña los dos", aunque ha augurado que el presidente "pondrá todo tipo de disculpas para no dar la cara".

"No tiene nada de qué presumir", ha sentenciado, recordando la "nefasta fusión de las cajas" o el "brindis al sol" que, a su juicio, es la alianza con Pemex. "También puedo pedir mañana yo 10 presupuestos, pero eso no es contratar nada", ha advertido.