Pesca.- Los mariscadores del fondo de la Ría de Pontevedra acogen con "cautela" el aumento de precios de la subasta

Actualizado 17/01/2007 21:07:27 CET

El patrón mayor de San Telmo atribuye las oscilaciones a que el mercado está "loco"

PONTEVEDRA, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los mariscadores de las cofradías de Pontevedra, Lourizán y Raxó --que hoy reanudaron la actividad extractiva a pie-- acogieron con "cautela" el incremento de precios en la subasta celebrada en la lonja de Campelo, donde se recogieron algo más de 3.600 kilos de bivalvos.

Así, entre los bancos marisqueros de Pontevedra y Lourizán se capturaron 769,5 kilos de almeja fina, 1484 kilos de berberecho y 1348 kilos de almeja japónica. La presidenta de la agrupación de marisqueo a pie de Raxó, Elena Camiño, destacó los 49,60 euros el kilo de cotización que alcanzó la almeja fina de clase extra.

Frente a los 14,50 euros el kilo que había alcanzado la almeja fina de categoría B en las subastas celebradas en fechas navideñas, en la subasta de la presente jornada alcanzó los 18,05 euros. El patrón mayor de la cofradía de San Telmo, Miguel Pazos, atribuyó esta diferencia a que, según los compradores, "hay menos producto en el mercado porque la lonja de Noia está cerrada, al igual que otras cofradías, lo que hace aumentar el precio".

MERCADO LOCO

Pazos criticó estas oscilaciones de precio, argumentando que "el mercado está loco". También abogó por agilizar la creación del sello de calidad "Baixura Galega", que tras quedar registrado, está pendiente de obtener los registros sanitarios reglamentarios. El patrón mayor de Pontevedra confía en que esta marca contribuya a "conseguir cierta estabilidad" en los precios.

No obstante, la presidenta de las mariscadoras a pie de Raxó, Elena Camiño, expresó su temor a que en las siguientes jornadas de mañana y pasado la subasta vuelva a experimentar un nuevo descenso en las cotizaciones.

Elena Camiño indicó que la marea no fue favorable debido al temporal. En la jornada de mañana tampoco esperan buenos resultados debido a que las zonas siete y cinco de Lourizán, junto con los arenales de Polvorín, en Pontevedra, y Bernardo, en Raxó, "no son de los mejores" para la captura de la almeja.

Finalmente, Elena Camiño también expresó su preocupación por la abundancia de almeja muerta, lo que atribuyó a la abundancia de agua dulce.