PALMA DE MALLORCA, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Govern ha aprobado este viernes el Proyecto de Ley de Renta Social Garantizada, que creará una prestación económica para cubrir las necesidades básicas de ciudadanos sin ingresos.
Así lo ha anunciado la consellera de Cooperación y Servicios Sociales, Fina Santiago, durante la rueda de prensa posterior al Consell de Govern, donde ha explicado que se prevé que en 2016 ya se puedan acoger a esta ley las familias con menores y sin ningún tipo de ingreso, aunque más adelante será compatible con otras prestaciones como la de desempleo.
Santiago ha indicado que el Govern "no sólo está recuperando derechos perdidos" sino que "además apuesta por crear nuevos derechos". En concreto, la renta social "será un nuevo derecho de nuestra Comunidad Autónoma", que "se podrá reclamar si el Govern no lo paga".
En este sentido, la consellera ha expresado la voluntad del Ejecutivo de que "se aplique de forma inmediata" en vista a la situación de vulnerabilidad de muchas familias en Baleares, por lo que solicitarán al Parlament que se tramite por vía de urgencia.
Para acelerar su creación, el Govern ha recurrido a un "instrumento poco habitual", el de hacer que el procedimiento de aplicación de la norma se incluya en la misma ley con una disposición transitoria, según ha explicado Santiago.
Su aplicación será "progresiva", de manera que en 2016 se podrán acoger solamente familias con menores y sin ingresos de ningún tipo, pero en el futuro será compatible con algunas prestaciones y con trabajo (se compensará la diferencia si no se alcanzan unos mínimos).
De este modo, como ha ejemplificado Santiago, una familia que cobre 700 euros de renta social y empiece a percibir 500 por el trabajo de uno de los miembros, recibirá a partir de entonces 200 euros de renta social, compensando la diferencia.
La Renta Social también será compatible con la prestación por desempleo, que se deberá solicitar obligatoriamente primero.
La consellera ha explicado que ya hay 20 millones para esta partida en los presupuestos y "en las enmiendas presentadas no ha habido ninguna que solicite aumentos o reducciones" en este ámbito.
El Govern calcula que en el primer año entre 3.000 y 4.000 familias (unas 10.000 personas) se podrán acoger a la renta social, que convivirá con la renta mínima de inserción.