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Uno de los detenidos, escoltado por un agente de la Policía Nacional. - POLICÍA NACIONAL
PALMA, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Policía Nacional ha detenido a 18 de los supuestos miembros de una organización criminal itinerante y especializada en el robo de carteras, teléfonos móviles y relojes de alta gama en Palma.
La banda, desarticulada en un operativo llevado a cabo el miércoles después de que cometiera al menos 38 robos, empleaban la violencia y la intimidación en los casos que eran sorprendidos por sus víctimas.
La investigación, ha informado la Jefatura Superior de Policía de Baleares, tiene su origen en un incremento de las denuncias por robos con violencia y hurtos de carteras, relojes y teléfonos en las zonas con mayor aglomeración de turistas de la Playa de Palma.
El Grupo de Atracos descubrió que detrás de estos ilícitos se encontraba una organización criminal de ámbito internacional que se encontraba perfectamente estructurada y jerarquizada.
Todos ellos de origen rumano, menos un argelino y otro marroquí, se coordinaban y repartían las funciones. Unos se camuflaban en el ambiente nocturno de la zona costera y seleccionaban a sus potenciales víctimas, que después comunicaban a sus compinches.
Estos últimos se acercaban a ellas e iniciaban diversas maniobras de distracción. En muchas ocasiones les palpaban para averiguar donde portaban la cartera y el móvil, o comprobaban si el reloj que llevaba tenía un elevado valor económico.
Si el objetivo cumplía con los requisitos, perpetraban el robo, en algunos casos empleando la violencia. Por ejemplo, si el turista trataba de recuperar sus pertenencias, le rodeaban y le amenazaban un navaja.
Una vez tenían los objetos robados en su poder, se los entregaban a otros de los miembros de la banda, quienes se alejaban de la zona. Después tiraban las carteras al suelo, que posteriormente recogían otro sospechoso fingiendo que se la había encontrado y se la entregaba a la víctima, aunque "limpia" de dinero.
Los turistas, por lo general, le agradecían el gesto, dado que desconocían que se trataba de un miembro de la banda que le acababa de robar. De este modo, sostienen los agentes, trataban de evitar las denuncias y las consecuentes investigaciones policiales.
Fue la noche del pasado miércoles cuando un grupo de agentes establecieron un dispositivo en la Playa de Palma y comprobaron de primera mano el proceder de la banda.
Detuvieron en el lugar de los hechos a 14 personas y les intervinieron diferentes efectos robados. Los cuatro restantes fueron arrestados en las horas posteriores.
En total se les imputan 38 hurtos consumados o en grado de tentativa, así como dos robos con violencia e intimidación. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.
Está previsto que en las próximas horas pasen a disposición de la autoridad judicial 17 de los 18 arrestados, dado que uno de ellos quedó en libertad después de prestar declaración en comisaría.