Un grupo de activistas da una "bienvenida irónica" a los primeros pasajeros de la ruta entre Palma y Dubái - PLATAFORMA CONTRA LA AMPLIACIÓN DEL AEROPUERTO
PALMA 12 Jun. (EUROPA PRESS) -
Un grupo de activistas ha llevado a cabo este viernes una acción de protesta contra la inauguración de la ruta aérea entre Palma y Dubái, en la que han dado una "bienvenida irónica" a los primeros pasajeros.
La acción, de la Plataforma contra la ampliación del aeropuerto junto con SOS Residents, busca transmitir la "grave preocupación social" y la oposición a las políticas de Aena y el Govern que, a su entender, "acentúan el malestar que genera el modelo turístico".
El grupo de activistas, según ha señalado la plataforma en un comunicado, ha recibido a los pasajeros a la salida del aparcamiento con carteles en los que se podía leer 'Welcome Abu Dhabi' --Bienvenido Abu Dhabi-- y 'I wish you would respect our island more than your women' --Ojalá respetara nuestra isla más de lo que respeta a sus mujeres--.
La plataforma ha criticado que, a pesar de que el Govern balear hable de contención turística, se continúan abriendo nuevas rutas aéreas en temporada alta, como la de Dubái o la de Montreal.
Asimismo, ha denunciado públicamente la apertura de cerca de una veintena de nuevas rutas aéreas desde 2022, una cifra que, a su criterio, "contradice el discurso de contención turística" de la presidenta autonómica, Marga Prohens.
Para la plataforma, el Govern es "directamente responsable" de la apertura de esta nueva ruta con Dubái, con la participación del Consell de Mallorca en la Feria Arabian Travel Market de Abu Dabi.
Además, ha criticado que la compañía de esta nueva ruta, Etihad Airways, ha promocionado este vuelo "como un producto de lujo en un lugar emblemático" y "promueve la elitización del turismo y una visión exótica de Mallorca, ignorando todos los problemas existentes".
Según la plataforma, este vuelo tiene una huella de carbono de unas 52-55 toneladas de CO2 por trayecto, supone más presión turística y demográfica en la isla, incrementa la presión del mercado inmobiliario, encarece los precios y tiene un alto impacto ambiental.