Un agente de la Policía Local de Palma. - POLICÍA LOCAL DE PALMA
PALMA 10 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Policía Local de Palma ha investigado a un joven por supuestamente huir a gran velocidad para tratar de impedir que le multaran por estacionar indebidamente y alegar que no había sido él sino un ladrón que le había robado el coche tras encontrar sus llaves perdidas.
Los hechos ocurrieron la tarde del pasado 28 de abril, cuando una patrulla sancionó a un turismo estacionado en doble fila y sin conductor en la calle Manacor.
Minutos después, ha informado el cuerpo municipal, los agentes fueron interceptados y bloqueados en la glorieta de la calle Hort de les Ànimes por ese mismo coche.
El conductor, que iba solo, obligó a los policías y al resto de usuarios de la vía a frenar de forma brusca y arrojó por la ventanilla la copia de la denuncia mientras profería graves insultos.
Pese a que los agentes le dieron la orden de detenerse, el joven emprendió una huida a gran velocidad, circulando a unos 100 kilómetros por hora (km/h) por una carretera limitada a 40 km/h.
Durante la persecución el joven circuló de forma agresiva y en zigzag, sorteando a los vehículos e introduciéndose en una rotonda donde perdió el control de forma momentánea debido al exceso de velocidad. En ese momento, el resto de conductores y peatones tuvieron que detenerse para evitar atropellos y colisiones.
Dado que estaba generando una situación de "extremo peligro", los agentes dejaron de perseguirle cuando el fugitivo enfilaba hacia la Ma-19. No obstante, y como habían conseguido identificarle por el rostro, se dirigieron a su domicilio, donde localizaron el coche con el motor todavía caliente.
ALEGA QUE FUE UN LADRÓN
Los agentes iniciaron una investigación que se prolongó durante varias semanas con el fin de recopilar todas las evidencias posibles sobre los hechos, entre ellos las grabaciones de las cámaras de seguridad en las que aparece circulando a una elevada velocidad.
De forma paralela, el sospechoso, un joven de 28 años y nacionalidad española, fue citado a mediados de julio para prestar declaración.
Ofreció, según los investigadores, un relato "lleno de incongruencias" para tratar de justificar que él no conducía el vehículo en esos momentos. Dijo que un ladrón "había encontrado sus llaves perdidas y le había robado el coche" y que posteriormente "había recuperado las llaves en un descampado y había hallado el coche gracias a un amigo".
Para reforzar su coartada, interpuso una denuncia ante la Policía Nacional varios días después de la persecución. No obstante, los agentes municipales comprobaron que su relato no se correspondía con la realidad y el joven pasó de ser considerado un testigo a estar investigado como supuesto autor de un delito de conducción temeraria.
Al ser citado nuevamente en dependencias policiales, acudió acompañado de un abogado y se acogió a su derecho a no declarar. Todas las diligencias están ya en manos de la autoridad judicial.