La víctima del crimen de Can Pastilla tenía miedo de las represalias del acusado por denunciarle: "Ahora me va a matar"

Comienza el juicio con jurado al hombre que mató a su pareja en Can Pastilla en presencia de su hija
Comienza el juicio con jurado al hombre que mató a su pareja en Can Pastilla en presencia de su hija- Javier Fernández - Europa Press
Europa Press Islas Baleares
Actualizado: martes, 6 octubre 2026 12:37

PALMA 6 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los testigos del crimen machista de Can Pastilla hallaron el cuerpo de Maria del Rosario "incrustado" bajo el salpicadero del coche después de que acabara estampado contra otro vehículo.

   El juicio con jurado por el asesinato de 66 puñaladas de una mujer el 10 de diciembre de 2024 en el camino de Can Pastilla sigue este martes en la Audiencia Provincial con la declaración de varios testigos.

    Ha sido una vigilante de seguridad de Endesa, en las cercanías del accidente, la que ha explicado que tras terminar su turno y mientras se dirigía a su vehículo escuchó "una gran explosión" que le recordó a la que ocurrió cerca de su casa una vez que mataron a un Guardia Civil.

   Según su relato, se acercó al vehículo y, aunque al principio no vio a nadie, después "vio aparecer la cabecita de la niña" en la parte de atrás. Poco después, debajo del salpicadero en la parte del copiloto, vio el cuerpo de la víctima "incrustado en una posición impresionante".

   Una mujer ha afirmado que escuchó un "estruendo superfuerte" cuando salía de un establecimiento de la zona y que al acercarse vio al acusado abandonando el vehículo "como si no fuera con él". Al acercarse al vehículo siniestrado, ha continuado, vio a la víctima "hecha un ovillo".

   Una vecina de la zona también vio al procesado abandonando el lugar "tranquilamente y mirando hacia el coche como su hubiera alguien".

"AHORA ME VA A MATAR"

   En la sesión de este martes ha declarado como testigo la mejor amiga de María del Rosario, que ha recordado el temor de la víctima por las represalias que pudiera tomar el procesado cuando le denunció y se ordenó una orden de protección. "Empezó a llorar y me dijo 'ahora me va a matar'", ha recordado la mujer que le dijo la víctima.

   La amiga ha definido a María del Rosario como "una buena persona y una buena madre, con un buen corazón" y ha contado algunos episodios de violencia. La mujer ha recordado un episodio ocurrido solo dos días antes, cuando la víctima recogió al procesado del aeropuerto, a pesar de tener ya una orden de protección vigente. Según su relato, el hombre trató de provocar un accidente, con las dos niñas en el interior, "para que murieran los cuatro".

    María del Rosario, ha afirmado la testigo, accedió a ver su expareja a pesar de las órdenes de alejamiento, "por las niñas". "Yo veía una relación toxica. La tenía muy manipulada", ha indicado.

EL RELATO DE LA FAMILIA

La familia de la víctima del crimen de Can Pastilla ha asegurado este martes que el acusado tenía a la mujer "sometida" y "anulada" y que, tras enterarse de que finalmente le había denunciado, amenazó de muerte a su pareja y a su entorno.

   "Te voy a matar", ha recordado la hermana de la víctima que les dijo el acusado por teléfono, estando María del Rosario presente poco después de presentar la denuncia contra él que desembocó en una orden de protección.

   La hermana ha explicado que el acusado tenía a María del Rosario "completamente anulada" y que había temporadas en que no la veía. "Todo tenía que ser cuándo y cómo él dijera. Él se dedicaba a delinquir y a robar", ha indicado. La hermana ha confesado que la víctima tuvo que llegar a robar para alimentar a sus hijas.

   El cuñado, la hermana y los padres de María del Rosario han declarado este martes como testigos en el juicio con jurado que se sigue en la Audiencia Provincial contra el hombre acusado de asesinar de 66 puñaladas a su pareja mientras conducía un coche en el camino de Can Pastilla, en presencia de su hija menor, en diciembre de 2024.

   La hermana, visiblemente emocionada, ha relatado los episodios de amenazas y ha explicado que la hija mayor de la pareja "pide cada día poder estar con su madre". "No quiere saber nada de su padre", ha añadido. Sobre esta cuestión, el cuñado de María del Rosario ha dicho que la niña habla del procesado como un "demonio" o un "monstruo", mientras que la madre de la víctima y abuela de la niña dice que se refiere a él como "ese ser" y que siempre le dice que quiere cambiarse el apellido.

   Sobre la relación sentimental de María del Rosario con el procesado, el cuñado ha admitido que no presenció ningún momento de violencia, aunque sí ha hablado de "alguna mirada" que detectó en los pocos momentos en los que coincidieron.

   Este hombre también ha señalado que el acusado le confesó que la víctima ejercía la prostitución por él y que en algún momento le llegó a decir "o me mato o la mato". Ha recordado que le dijo a su cuñada que "tuviera cuidado", pero que ella le decía que "con el dinero" lo tenía controlado.

   La madre de la víctima, por su parte, ha reconocido que "estuvo ciega" y que no era consciente del calvario que había estado viviendo su hija. "Le obedecía como un autómata", ha afirmado antes de revelar que María del Rosario, cuando ya había tomado la decisión de separarse, fue sacando su ropa de casa poco a poco para que el procesado no se diera cuenta.

   El padre ha señalado que aunque le advirtió en alguna ocasión sobre el procesado, ella siempre le decía que no se preocupara.

   Cabe recordar que el acusado se enfrenta a 27 años de prisión por unos hechos que ocurrieron en diciembre de 2024 cuando, según la acusación pública, el hombre convenció a la mujer para que se vieran e ir juntos en coche a recoger a la hija menor de ambos de la 'escoleta' y pidió a la víctima que dejara la pulsera en su casa.

   Tras recoger a la niña, cuando el coche circulaba por el camino de Can Pastilla, el hombre sacó un cuchillo que llevaba entre su ropa y asestó hasta 66 puñaladas a la víctima en cabeza, cuello, tórax, abdomen y brazos. Algunas de ellas le perforaron los pulmones y la yugular.

   La víctima falleció a los pocos minutos y, con el cadáver en el dentro del vehículo, el hombre aceleró repentinamente, lo que ocasionó diversos accidentes de tráfico hasta que colisionó con otro coche por detrás y se detuvo en la misma carretera, provocando heridas leves en la bebé. El hombre huyó pero fue detenido poco después por la Policía Local de Palma en un parque de la zona.

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