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BAGDAD, 11 Jun. (Reuters/EP) -
La oficina del primer ministro de Irak, Haider al Abadi, ha recalcado este lunes que sólo el Tribunal Supremo puede ordenar una repetición de las elecciones, después del incendio registrado en un almacén de la comisión electoral con papeletas de cara al recuento manual ordenado la semana pasada por el Parlamento.
"Este es un asunto del Tribunal (Supremo) Federal y no de la rama del Ejecutivo o cualquier otra entidad", ha dicho el portavoz de Al Abadi, Saad al Hadizi, en declaraciones a la agencia británica de noticias Reuters.
Horas antes, el influyente clérigo chií Muqtada al Sadr hizo un llamamiento a la "cooperación" y la "solidaridad" y se pronunció contra la posibilidad de repetir las elecciones.
En un poema publicado en la página web de su oficina, Al Sadr --cuya coalición se hizo con la victoria en las parlamentarias celebradas el 12 de mayo-- dijo que "Irak está herido" y que el país "aún sufre ocupación, terrorismo y corrupción".
"Es hora de que Irak se una con honor, pureza, hermandad y paz. Es hora de unirnos por la construcción y reconstrucción, en lugar de incendiar urnas electorales o buscar la reelección por un escaño o dos", manifestó.
El propio Al Abadi aseguró el domingo que el incendio en el almacén de la comisión electoral "es una conspiración" y un ataque contra el proceso democrático.
El incendio tuvo lugar en un almacén del Ministerio de Comercio en Bagdad, donde la comisión electoral ha guardado las urnas de Al Rusafa, la mitad de Bagdad en el lado este del río Tigris. Bagdad es la provincia más poblada de Irak, y cuenta con 71 escaños de 329 en el Parlamento iraquí.
Aunque fuentes políticas locales informaron de que el fuego había destruido todas las papeletas, el Ministerio del Interior ha confirmado que se han salvado varias cajas.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraquí, Samir al Yaburi --quien perdió su escaño en los comicios--, ha reclamado que se repitan las elecciones. Las urnas eran parte de un recuento manual de los votos de las elecciones de mayo, ordenado por el Parlamento iraquí el pasado miércoles.
"El crimen de quemar almacenes de almacenamiento de urnas en el área de Rusafa es un acto deliberado, un crimen planeado, destinado a ocultar casos de fraude y manipulación de votos, mentir al pueblo iraquí y cambiar su voluntad y sus elecciones", dijo.
LA ORDEN DE RECUENTO
La decisión del Parlamento fue adoptada durante una sesión extraordinaria en la que también se acordó la disolución de la Comisión Electoral Independiente y se procedió a designar a nueve jueces en su lugar y a otros 18 que se encargarán de cada sede provincial del organismo.
El paso dado por los parlamentarios, tras conseguir reunir el quórum necesario para celebrar la sesión tras dos intentos previos fallidos, se produjo después de que el martes el Alto Consejo Judicial de Irak dejara claro que la comisión electoral no tenía potestad para una repetición parcial de las elecciones o para hacer un recuento de parte de los votos.
Por su parte, Al Abadi sostuvo poco antes que "la comisión creada por el Gobierno ha encontrado casos de falsificación en algunos colegios electorales, y la comisión (electoral) es responsable". Asimismo, dijo que "el haberse basado en aparatos (de recuento) que no habían sido supervisados han puesto (a las autoridades) en este problema".
La comisión de investigación había recomendado la anulación de los votos de los iraquíes residentes en el extranjero, así como un recuento del cinco por ciento del total de colegios electorales.
RESULTADO ELECTORAL
El bloque encabezado por Al Sadr, Sayirun, se hizo con la victoria en las parlamentarias, según los resultados definitivos anunciados el 20 de mayo por la comisión electoral. Al Sadr dijo la semana pasada que estaba dando "los últimos retoques" al nuevo Ejecutivo.
Según estos resultados, Sayirun --coalición en la que se encuentra el Partido Comunista de Irak y formaciones seculares-- se hizo con un total de 54 escaños, impulsado por una amplia victoria en la capital del país, donde obtuvo 17 de los 55 escaños en juego.
La formación de Al Sadr logró así ocho escaños más en Bagdad que la coalición Fatih --con lazos con la coalición de milicias Fuerzas de Movilización Popular, aliadas de Irán--, mientras que su distancia total a nivel nacional ha sido de un total de siete representantes en el Parlamento.
De esta forma, Fatih quedó en segundo lugar con 47 escaños, por los 42 recabados por la coalición Nasr (Victoria) de Al Abadi, y los 26 conseguidos por la coalición Estado de Derecho del ex primer ministro Nuri al Maliki.
Por detrás se sitúan el Partido Democrático del Kurdistán (KDP), con 25 escaños; Al Uataniya, con 22; Hikma, con 19, y la Unión Patriótica del Kurdistán (PUK), con 18. Otros doce partidos han conseguido representación parlamentaria y se reparten el resto de los escaños.