ALEXANDER ERMOCHENKO / REUTER - Archivo
MADRID, 2 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha reclamado este martes la aplicación de medidas urgentes para hacer frente al riesgo que suponen las minas antipersona en el este del país, en el marco de un conflicto que ha desplazado a cerca de 1,36 millones de personas.
En su comunicado, ACNUR ha resaltado que "es imprescindible" que el Gobierno, las ONG y todas las partes en conflicto "amplíen su ámbito de acción contra las minas en Ucrania", el tercer país del mundo con más víctimas por estos explosivos, según el Informe Anual de Monitoreo de Minas Terrestres de 2018.
"Como ocurre en otros lugares del mundo, son los civiles quienes se encuentran especialmente expuestos", ha alertado el organismo, que ha resaltado que "además de los peligros a los que se enfrentan aquellos que huyen del conflicto, la presencia de minas también plantea serios problemas para las personas refugiadas y desplazadas internamente de cara al posible regreso a sus hogares".
Así, ha detallado que las minas antipersona afectan a más de dos millones de personas en el este del país europeo y provocan una situación en la que es "muy difícil o incluso a veces imposible" reparar las infraestructuras dañadas por el conflicto.
"La contaminación con minas terrestres también tiene un impacto en la capacidad de subsistencia de la población que depende de la agricultura y dificulta el acceso a centros educativos y sanitarios", ha sostenido.
Las autoridades ucranianas calculan que unos 7.000 kilómetros cuadrados de las zonas del este del país que controlan están contaminadas por estos artefactos, si bien no está claro hasta qué extremo.
En este sentido, ACNUR ha aplaudido algunas "medidas positivas" aplicadas por Kiev para hacer frente a la situación, al tiempo que ha reiterado que "es preciso disponer de una financiación adecuada para que se puedan poner en marcha estas disposiciones legales".
Asimismo, ha pedido ampliar el alcance de la ayuda a las víctimas y garantizar que "todos los niños y adultos en el este de Ucrania reciban formación para identificar minas terrestres y residuos bélicos explosivos, y que se les enseñe a evitar o minimizar los riesgos".
El organismo ha destacado igualmente que "los socios de la acción humanitaria contra las minas en Ucrania comenzaron a contratar y formar a mujeres para puestos de desminado y, a finales de 2018, aproximadamente el 20 por ciento del personal de desminado eran mujeres."
"Muchas de ellas provienen de aldeas contaminadas por minas y están trabajando para mejorar la seguridad y el futuro económico de sus propias comunidades", ha explicado, antes de apuntar que estos explosivos suponen un obstáculo al retorno de los desplazados.