Alemania.- La renuncia del presidente, el segundo en dos años, deja a Merkel en una situación complicada

La canciller se compromete a buscar un candidato de consenso con la oposición

Europa Press Internacional
Actualizado: viernes, 17 febrero 2012 16:30

BERLIN, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

La dimisión del presidente alemán, Christian Wulff, apuesta personal de la canciller, Angela Merkel, en medio de un escándalo por favores políticos mientras todavía era ministro principal de Baja Sajonia ha dejado a la jefa del Gobierno germano en una delicada situación, en medio de la crisis en la zona euro y con una popularidad en claro retroceso.

En una breve declaración en el palacio presidencial de Bellevue, Wulff, miembro de la Unión Cristiano Demócrata (CDU) de Merkel, ha reconocido que ha perdido la confianza de los alemanes, por lo que para él era imposible seguir ocupando el cargo, que tiene un carácter marcadamente ceremonial.

"Nuestro país necesita un presidente que pueda abordar los grandes retos nacionales e internacionales sin obstáculos", ha subrayado el jefe de Estado, que ha reconocido que los hechos ocurridos en las últimas semanas en torno a su persona han demostrado que tanto su "confianza" como su "efectividad" se han visto tocadas.

"Por esta razón, ya no me es posible seguir ejerciendo el cargo de presidente federal tanto a nivel nacional como en el extranjero como sería necesario", ha indicado. Asimismo, ha reconocido que ha cometido "errores" pero ha asegurado que actuó siempre de forma legal en los cargos que ha ocupado. En este sentido, se ha mostrado convencido de que la investigación en su contra culminará con su "completa exoneración".

Su anuncio se ha producido después de que ayer la Fiscalía de Hannover acordara solicitar al Parlamento el levantamiento de su inmunidad para que pueda ser investigado por la supuesta ocultación de un préstamo hipotecario que habría recibido en condiciones ventajosas, por supuestas presiones al periódico 'Bild' para que la historia no saliese a la luz y por la recepción de diversas donaciones y regalos.

Merkel, que ante el cariz que habían tomado los acontecimientos optó por anular su viaje a Roma para reunirse con el primer ministro italiano, Mario Monti, se ha apresurado a comparecer ante la prensa para lamentar la dimisión de Wulff y prometer a la oposición que tratará de buscar "un candidato de consenso".

Mientras esto ocurre, el puesto lo ejercerá de forma interina, según ha anunciado Wulff, Horst Seehofer, ministro principal de Baviera y líder de la Unión Cristiano Social (CSU), el partido hermano de la CDU de Merkel en este estado del sur de Alemania. Seehofer accede al cargo ya que actualmente es el presidente del Bundesrat, la Cámara Alta germana.

SITUACIÓN DELICADA

La renuncia deja a la canciller en una situación delicada, ya que Wulff es el segundo presidente que dimite bajo su mandato, después de que hace dos años lo hiciera Horst Koehler. La designación de Wulff fue una apuesta personal de Merkel, que vio como éste tuvo que esperar a que hubiera tres votaciones para ser designado.

El presidente es elegido en Alemania por una Convención Federal que está integrada por unos 1.200 parlamentarios y otros representantes de la sociedad. Dicho órgano, especial para la ocasión, debe reunirse en un plazo de 30 días después de la renuncia del jefe de Estado para elegir a su sucesor.

A la canciller se le abre pues ante sí un más que probable tenso debate con la oposición, en un momento complicado ya que se encuentra inmersa también en la resolución de la crisis en la zona euro. Además, Merkel, que en las últimas semanas había salido en defensa de Wulff, ha visto caer su popularidad y parece poco probable que pueda seguir en el cargo un tercer mandato, ya que la oposición cuenta con más respaldo.

Así las cosas, para este sábado está prevista una reunión de los partidos que integran la coalición de Gobierno, la CDU, la CSU y el Partido Liberal Demócrata (FDP), en la que se espera que hable de posibles candidatos al puesto.

Según la prensa alemana, el FDP, que precisamente no atraviesa su mejor momento y al que los sondeos dejan fuera del futuro Parlamento, quiere que la coalición presente un candidato propio.

Sin embargo, desde el principal partido de la oposición, el Social Demócrata (SPD), ya se ha dejado claro que hay que buscar un candidato al margen de los partidos. "Cualquier otra solución haría que el cargo, que ya se ha visto muy afectado (...) nunca volviera a estar intacto", ha advertido la secretaria general del SPD, Andrea Nahles.

La líder de los Verdes, Claudia Roth, ha reclamado que en las negociaciones para la elección del sucesor de Wulff participen todos los partidos y se dejen de lado las "consideraciones partidistas y estratégicas". En su opinión, hace falta devolver a la presidencia del Estado "su autoridad, credibilidd y fuerza moral".

POSIBLES SUCESORES

Entretanto, ya comienzan a hacerse quinielas sobre el posible sucesor de Wulff. El que más opciones parece tener es precisamente el que fuera su rival en 2010: el activista Joachim Gauck, un defensor de los Derechos Humanos bajo el comunismo en la antigua RDA.

Gauck fue la propuesta que hicieron el SPD y los Verdes en la elección anterior y, por ahora, parece el favorito de los alemanes, según un sondeo 'online' del semanario 'Der Spiegel', en el que más del 50 por ciento se decanta por él para ocupar la jefatura del Estado.

Otros posibles candidatos serían el titular de Defensa, Thomas de Maiziere, la ministra de Empleo, Ursula von der Leyen, el presidente del Bundestag (Cámara Baja), Norbert Lammert, e incluso el titular ede Finanzas, Wolfgang Schaeuble, si bien su salida del Ejecutivo en la actual crisis en la eurozona podría ser complicada para Merkel.

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