Archivo - Imagen de archivo de un ataque con drones rusos contra Ucrania. - Francisco Richart/ZUMA Press Wir / DPA - Archivo
MADRID, 10 Feb. (EUROPA PRESS) -
La ONG Amnistía Internacional ha denunciado este lunes una "campaña de crueldad extrema contra la población civil ucraniana" en el marco de los ataques perpetrados por el Ejército de Rusia contra la infraestructura energética del país, que ha dejado a miles de personas sin electricidad en plena ola de frío.
Estos ataques, calificados de "sistemáticos" por parte de la organización, dejan escenas "devastadoras" para la población de las zonas afectadas, donde los supervivientes hacen frente al "gélido invierno sin calefacción, electricidad ni agua corriente".
"Rusia no está librando una guerra de agresión contra Ucrania: está sometiendo a toda la población civil a una campaña de crueldad extrema. La escala e intensidad de sus ataques contra una infraestructura energética vital indica claramente la estrategia de propagar la desesperación entre la población civil ucraniana y minar su moral", ha afirmado Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, en un comunicado.
En este sentido, ha alertado de que los medios de comunicación "no pueden transmitir con sus titulares la experiencia de tratar de sobrevivir sin electricidad, agua corriente y calefacción durante un largo y gélido invierno y en medio de ataques aéreos nocturnos". "Hoy, mientras contamos estas historias, continúan los incesantes ataques de Rusia y las condiciones humanitarias en Ucrania son cada vez más catastróficas", ha añadido.
"Desde que comenzó su invasión de Ucrania, Rusia ha ignorado abiertamente el derecho internacional, incluidas las normas que protegen a la población civil en la guerra. Los responsables de crímenes atroces deben saber que estos crímenes no prescriben. Tanto en Ucrania como en otros lugares, la ciudadanía perseguirá sin descanso la verdad, la justicia y la reparación, y Amnistía Internacional la apoyará", ha aclarado Callamard.
La organización ha recordado que desde el pasado mes de octubre, Rusia ha llevado a cabo cientos de intensos ataques aéreos de larga distancia contra Ucrania. "En enero fueron diarios y a menudo nocturnos, y estaban dirigidos contra toda la infraestructura energética. Como consecuencia, Ucrania perdió más de la mitad de su capacidad de producción de energía y los cortes de energía de emergencia han afectado al 80% del país", recoge el texto.
Muchos residentes hacen uso de estufas de queroseno para calentar ladrillos y botellas de agua, según advierte Amnistía. "Algunas han recurrido a mecanismos de afrontamiento peligrosos como montar una tienda de campaña dentro del dormitorio y encender velas dentro de ella para combatir el frío", ha apuntado.
Así, muchas personas han quedado "aisladas y confinadas en sus apartamentos, sin ningún medio de comunicación". "Sus circunstancias probablemente son mucho peores que las documentadas en esta investigación y puede que no sobrevivan a este invierno para contarlo", ha añadido.
Es por ello que desde la ONG insisten en que se han documentado "violaciones generalizadas del Derecho Internacional en Ucrania desde que comenzó la invasión rusa en febrero de 2022, violaciones que incluyen crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad".
"La invasión rusa en gran escala constituye una agresión, un crimen previsto por el derecho internacional. Su estrategia y sus tácticas, que incluyen el uso continuo de armas indiscriminadas y ataques deliberados contra la población civil, han causado un sufrimiento humano generalizado y afectado gravemente a las poblaciones más vulnerables de Ucrania, como la infancia y las personas mayores", ha sostenido, al tiempo que ha señalado que "la escala y el patrón de los ataques aéreos rusos en el país indican claramente que su finalidad es dañar la infraestructura energética de Ucrania".