ALGIERS (ARGELIA), 19 (EP/AP)
Cerca de 200.000 argelinos, entre civiles, radicales islamistas y miembros de las fuerzas de seguridad estatales, han perdido la vida en la espiral de violencia en la que entró el país tras la insurrección islámica comenzada hace 14 años, según señaló el sábado el jefe del cuerpo destinado a la protección de los Derechos Humanos del Gobierno local, Farouk Ksentini .
El número exacto de muertos aún está por determinar, pero la cifra de 200.000 representa la estimación más alta hecha jamás por cualquier representante del Estado. Ksentini es el jefe de la Comisión Consultiva Argelina para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos.
Por su parte, el ministro de Interior del país, Noureddine Yazid Zerhouni, comentó también el sábado que, aproximadamente, entre 700 y 800 insurrectos islámicos siguen haciendo escaramuzas en varias partes del país.
En una emisora argelina, Zerhouni aseguró que el Estado "no dejará la lucha antiterrorista". "El estado de emergencia en el lugar donde estalle la violencia permanecerá mientras haya actividad terrorista", comentó el ministro.
Ambos hombres han dirigido el plan de reconciliación nacional del presidente Abdelaziz Bouteflika, que ha dejado en libertad a 1.236 prisioneros, y ha condenado a muchos extremistas islámicos.