MADRID 17 Ene. (EUROPA PRESS) -
Cien días después del terremoto que devastó el norte de Pakistán, alrededor de 2,5 millones de personas sufren un empeoramiento de su precaria situación de supervivencia a causa de la bajada de las temperaturas invernales (hasta 15 grados bajo cero en algunas zonas), según advirtió hoy la organización humanitaria Intermón Oxfam (IO), que alertó del peligro de que haya "una segunda crisis humanitaria" sobre los más vulnerables, niños y ancianos, sobre todo en las zonas donde el angosto terreno hace más difícil la llegada de asistencia.
El número de enfermos por afecciones relacionadas con el frío, como la neumonía o otras enfermedades respiratorias, han ido en aumento a medida que bajaban las temperaturas. El 80% de los pacientes tratados padecen actualmente este tipo de afecciones, según IO.
"Hace cien días del terremoto, todavía estamos en la fase de la ayuda de emergencia y la crisis no remite. Hemos tenido suerte de que la fuertes nevadas no hayan llegado hasta ahora, pero tenemos que asistir a la gente més vulnerable antes de que sea demasiado tarde", declaró un responsable de Oxfam en Pakistán, Farhana Faruqi Stocker.
Unos 2,5 millones de paquistaníes se quedaron sin casa a causa del terremoto del pasado 8 de octubre, y 1,7 millones de ellos están viviendo en tiendas de campaña, ya sea en los campos oficiales o en los que se crearon de forma espontánea.
De las 250.000 tiendas que han sido distribuidas hasta ahora, un 74% no son adecuadas para proteger del frío. Al igual que muchas otras organizaciones no gubernamentales, Oxfam Internacional está trabajando para adaptar al invierno las tiendas de 131 campos de desplazados, que se están viendo desbordados y que no cumplen las normas internacionales de salubridad. La organización distribuye agua y medios de saneamiento a 300.000 personas, y ha enviado tiendas de campaña y material para construir casas desmontables a 180.000 personas.
El angosto terreno del Himalaya y las deficientes infraestructuras hacen que todavía haya pueblos enteros donde las autoridades locales y las agencias humanitarias no puedan llegar por carretera, afirma IO. Muchas vías de acceso quedaron dañadas por el terremoto, sus posteriores réplicas y por las fuertes nevadas. El Programa Mundial de Alimentos (PAM) calcula que alrededor del 40% de las personas que la necesitan no están recibiendo ayuda suficiente.
Asimismo, según la organización, la misión humanitaria de Naciones Unidas se ha visto complicada por la escasa respuesta al llamamiento de los fondos solicitados por la ONU. Por ello, es necesario que "la comunidad internacional apoye a las autoridades paquistaníes y a la ONU para una mejor coordinación y gestión de los esfuerzos", advirtió Stocker.