Importantes daños en el Hospital Yabal Amel, en el sur de Líbano, tras un ataque de Israel - Europa Press/Contacto/Abdul Kader Al Bay
MADRID, 2 Jun. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades libanesas han elevado este martes a más de 3.450 los muertos y 10.500 los heridos a causa de ataques perpetrados por el Ejército de Israel contra su territorio desde el pasado 2 de marzo, cuando retomó los enfrentamientos con el partido-milicia chií Hezbolá, y pese al alto el fuego en vigor desde mediados de abril.
El Ministerio de Sanidad ha precisado en un comunicado recogido por la agencia de noticias libanesa NNA que 3.468 personas han muerto, incluidos 128 profesionales sanitarios, y 10.577 han resultado heridas como consecuencia de estos bombardeos.
En este contexto, la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) ha condenado el ataque efectuado este lunes por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sobre las inmediaciones del Hospital Yabal Amel, situado en el distrito de Tiro, en el sur de Líbano, y que se ha saldado con al menos cuatro muertos y 127 heridos, según los datos de las autoridades.
Entre los heridos confirmados hasta el momento, figuran 39 trabajadores de este centro hospitalario que recibe apoyo de MSF. Además, cuatro de ellos se encuentran en estado crítico y están recibiendo tratamiento en cuidados intensivos y los equipos de rescate siguen recuperando cuerpos de entre los escombros, por lo que el balance de víctimas, tanto muertos como heridos, podría seguir aumentando.
La ONG ha informado además de que se han registrado "graves daños" en el Hospital Yabal Amel, incluido en sus servicios de radiología y cuidados intensivos y quirófanos, lo que ha obligado a parte del equipo médico a trasladar "urgentemente a la mitad de los pacientes que quedaban en la unidad de cuidados intensivos a otra sala, con el fin de garantizar su seguridad".
Médicos Sin Fronteras ha denunciado estos ataques contra instalaciones sanitarias que perpetrados "en medio de una fuerte escalada de violencia" principalmente en el sur de Líbano, pero que amenaza con extenderse incluso a Beirut, después de que las autoridades israelíes anunciaran este lunes un ataque contra la capital libanesa, un extremo que ahora se encuentra en suspenso.
"Estos constantes ataques ponen de manifiesto un grave fracaso a la hora de proteger la labor médica y subrayan la urgente necesidad de proteger a la población civil, al personal sanitario, a los centros de salud y garantizar el acceso continuo a una atención médica vital", ha manifestado el coordinador de proyectos de MSF en el sur de Líbano, Omar Ebeid.
Las últimas hostilidades a gran escala estallaron el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó proyectiles contra Israel en respuesta al asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra el país asiático.
Las partes habían pactado un alto el fuego en noviembre de 2024 tras trece meses de combates al hilo de los ataques del 7 de octubre de 2023, si bien desde entonces Israel continuó lanzando bombardeos frecuentes contra el país y mantuvo la presencia de militares en varios puntos argumentando que actuaba contra Hezbolá, en medio de denuncias de Beirut y el grupo sobre estas acciones.