BRUSELAS 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
Los primeros familiares de las víctimas belgas del accidente de autobús que el pasado martes se cobró la vida de 28 personas en el cantón de Valais, en el sur de Suiza, ya han llegado a Bélgica, según informa el diario belga 'La Libre'.
Al parecer, los familiares llegaron a última hora del jueves al aeropuerto de Melsbroek y alrededor de la medianoche del viernes lo abandonaron en una caravana de dos autobuses y una decena de vehículos escoltada por la Policía.
También se espera la llegada de ocho de los niños que resultaron heridos en el accidente, ya que, según ha confirmado al rotativo el portavoz del Hospital de Valais, Florence Renggli, han cogido un avión rumbo a Bélgica tras visitar a sus compañeros ingresados en Sion.
En cuanto a los fallecidos, la Policía de Valais ha informado de que la repatriación comenzará alrededor de las 7.30 horas del viernes. Para ello, el Gobierno de Bélgica ha fletado tres aviones C-130 Hércules que partirán del aeropuerto de Sion.
Según 'La Libre', el presidente del Gobierno de Valais, Jacques Melly, y la vicepresidenta, Esther Waeber-Kalbermatten, asistirán a esta ceremonia, que, sin embargo, no contará con la presencia de periodistas.
En la madrugada del martes, un total de 28 personas --22 niños y cuatro adultos-- murieron y 24 resultaron heridas --todas menores--, cuando el autobús en el que regresaban de unas vacaciones en un campamento de esquí en el complejo turístico de Val d'Anniviers chocó contra una de las paredes del túnel de Sierre por el que circulaba.
Aunque en un primer momento se informó de que los 52 pasajeros eran de nacionalidad belga, entre los menores fallecidos habría un menor hispano-belga y siete de nacionalidad holandesa, mientras que entre los menores heridos figuran también un polaco y un alemán, así como dos hermanos identificados como Marc y Alba P., de doble nacionalidad hispano-belga.
Sobre las causas del accidente, se apunta a un problema técnico, un error humano o un problema de salud del conductor, aunque ya se ha descartado que la se deba a un exceso de velocidad, dado que el autocar viajaba a una velocidad de entre 50 y 70 kilómetros por hora en el momento de la colisión, por debajo del límite de 100 kilómetros por hora autorizado.
Varios menores supervivientes del siniestro han explicado a sus familias y a los médicos que les han atendido que el conductor intentó meter un DVD o CD en el momento del impacto, según informa el diario flamenco 'Het Laatste Niews'.