Birmania.- Los grupos de Derechos Humanos critican la muerte de un activista prisionero político en una cárcel birmana

Europa Press Internacional
Actualizado: martes, 17 octubre 2006 19:35

BANGKOK 17 Oct. (EP/AP) -

Los grupos de defensa de los Derechos Humanos denunciaron y criticaron hoy la muerte de Thet Win Aung, prisionero político y activista birmano, sentenciado a 59 años de cárcel tras protestar por la reforma educativa.

En este sentido, Amnistía Internacional (AI) exigió a las autoridades que lancen una investigación independiente sobre su muerte en el día de ayer. Numerosos grupos además han asegurado que el preso fue "asesinado por el régimen militar".

Las ONG y la ONU acusan al Gobierno militar de Birmania de tener retenidos a más de 1.100 prisioneros políticos bajo condiciones inadecuadas y en ocasiones brutales. uno de ellos era Thet Win Aung, de 34 años, que llevaba encarcelado desde 1998 por organizar una pequeña manifestación pacífica para pedir mejoras en el sistema de educación y por la liberación de los presos políticos.

Además, diez años antes, había formado parte de la revuelta prodemocrática liderada por la premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, quien permanece desde hace años bajo arresto domiciliario en Birmania.

AI afirmó que el prisionero recibió torturas durante su período en la cárcel y había sufrido una gran variedad problemas de salud, incluida la malaria. En 2005 ya no podía caminar sin asistencia.

El Gobierno de Birmania, sin embargo, negó ninguna tortura ya aseguró que, según sus informaciones, Thet Win Aung había muerto de causas naturales. "La tortura no es nuestra política y tenemos normas estrictas y regulaciones que prohíben el abuso de los prisioneros", afirmó el vicedirector general de Información y Relaciones Públicas del Ministerio de Información birmano, Ye Htut.

Sin embargo, la Asociación de Asistencia a Prisioneros Políticos, un grupo de ex presos que se encuentra situada en la frontera entre Tailandia y Birmania, declaró que Thet Win Aung es uno de los 125 prisioneros políticos que han fallecido en cárceles birmanas desde 1998 debido a las condiciones en las que viven y el trato que reciben.

Según el grupo, a Thet Win Aung se le negó el tratamiento médico, y además el preso sufría de una enfermedad mental y sólo podía recibir visitas familiares esporádicas. En este sentido, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) confirmó que no ha podido acceder a las cárceles birmanas desde diciembre del año.

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