NUEVA YORK, 26 Ene. (EUROPA PRESS/Carlos López) -
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, manifestó hoy su satisfacción por la celebración de elecciones en Palestina y aseguró que permitirá a la vieja guardia de los territorios palestinos contemplar la realidad que la voluntad popular les ha transmitido, si bien aseguró que las relaciones con Hamás continuarán como hasta ahora hasta que no renuncie a su objetivo de acabar con Israel.
Bush se mostró preocupado por la victoria de Hamás y aseguró que su posición respecto al grupo no ha cambiado ya que no se puede percibir como "un socio en busca de paz" a un partido político "que tiene como objetivo de su política la destrucción de Israel".
"Estados Unidos no apoyará a ningún partido que persiga la destrucción de nuestro aliado Israel", afirmó Bush.
Para el líder republicano la negociación con un partido "que cuenta con un brazo armado" será imposible, y si bien reconoció que a veces las elecciones producen resultados no deseados "la paz nunca está muerta" y aseguró que con toda probabilidad los resultados electorales "deben abrir los ojos a la vieja guardia de los territorios palestinos".
PARTIDARIOS DE HAMÁS IRRUMPEN EN EL PARLAMENTO
Manifestantes partidarios de Hamás irrumpieron hoy en el Parlamento palestino y lograron colocar su bandera en la parte superior del edificio, tras un enfrentamiento con miembros de Al Fatá.
Los dos bandos se atacaron con pedradas, rompieron ventanas del edificio y los militantes de Al Fatá trataron de tirar al suelo las pancartas del grupo islamista.
Al final, una multitud de en torno a 3.000 partidarios de Hamás aplaudió y vitoreó a los que lograron trepar al tejado para colocar la bandera.
Este es el primer enfrentamiento entre partidarios de ambas formaciones, desde que comenzaron a conocerse los primeros datos, según los cuales Hamás venció en las elecciones legislativas de ayer.