Actualizado 23/03/2007 19:57 CET

Chile.- La Iglesia Católica chilena expresa su preocupación por problemas con nuevo sistema de transporte en Santiago

SANTIAGO, 23 Mar. (De la corresponsal de EUROPA PRESS Claudia Riquelme) - La Iglesia Católica chilena expresó hoy su preocupación por los numerosos problemas surgidos con el nuevo plan de transporte público implantado por el Gobierno el 10 de febrero pasado.

El nuevo plan, inspirado en el Trans Bogotá que funciona en la capital de Colombia, busca modernizar el servicio, terminar con la contaminación ambiental y la congestión vehicular.

Sin embargo, desde su puesta en marcha, el cambio ha generado serios problemas en Santiago, debido a una serie de deficiencias que el Gobierno ha debido ir solucionando de manera paulatina. Básicamente, se ha experimentado falta de autobuses y fallas en la planificación de los recorridos urbanos.

La situación, que se ha hecho crítica especialmente en las horas de mayor demanda, al comienzo y al final de la jornada laboral, y en los sectores periféricos, ha causado diversas protestas en la ciudadanía y una polémica que ha cruzado todas las tiendas políticas.

La presidenta Michelle Bachelet intervino hace dos semanas al anunciar una serie de medidas para mejorar el sistema, las que, sin embargo, no han terminado ni con las fallas ni con el descontento ciudadano.

Hoy, el arzobispo auxiliar de Santiago, monseñor Cristián Contreras, hizo un llamamiento al diálogo para solucionar los problemas, expresó su confianza en los actores involucrados y solidarizó con los casi cinco millones de chilenos que cada día deben enfrentar la falta de un buen servicio de transporte.

"Conocemos a las personas, conocemos el drama y sabemos lo que significa el transporte diario. Muchos de nuestros sacerdotes, nuestras religiosas y laicos comprometidos es gente que se moviliza a través del transporte público, y hemos sentido fuertemente lo que ellos están viviendo y padeciendo en estos momentos", dijo el prelado.