Crónica Israel- Los israelíes votan el martes en los primeros comicios tras la retirada de Gaza y sin líderes históricos

Un nuevo partido, el Kadima, aparece en cabeza en las encuestas, aunque necesitará a otros partidos para formar una coalición

Europa Press Internacional
Actualizado: domingo, 26 marzo 2006 14:43

MADRID, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -

Algo más de cinco millones de israelíes están llamados a las urnas para elegir el próximo martes 28 de marzo a los 120 diputados que compondrán la Knesset (Parlamento) de la que saldrá el futuro Gobierno, en unas elecciones marcadas por la desaparición inesperada del escenario político del todavía primer ministro Ariel Sharon, en coma desde el pasado 4 de enero, tras disolver antes la Cámara y formar un nuevo partido.

Las elecciones deberían haberse celebrado a finales de este año, pero la salida de los laboristas del Gobierno de coalición, en el que contaban con ocho carteras, empujó a la Knesset a disolverse el pasado 21 de noviembre y a Sharon a pedir al presidente israelí el adelanto de los comicios.

El primer ministro aprovechó entonces para abandonar el Likud, que creó 36 años antes, y formar un nuevo partido, el Kadima (Adelante), al que se fueron sumando algunos de sus adeptos, entre ellos Ehmud Olmert, actualmente al frente del Ejecutivo en funciones.

A pesar de la 'desaparición política' de Sharon, cuyo estado de salud se vio seriamente deteriorado a partir del 18 de diciembre, hasta que fue ingresado por un serio infarto cerebral el 4 de enero de este año, todo parece indicar que su última 'creación' se hará con la victoria electoral.

EL KADIMA, EN CABEZA

Desde que se formó, el Kadima ha liderado todos los sondeos de opinión, aunque con oscilaciones marcadas por el estado de salud de Sharon y por la situación en la región. En concreto, el asalto a la cárcel palestina de Jericó (Cisjordania) por parte del Ejército israelí hizo que el partido de Olmert mejorara sus resultados en los sondeos.

Según la última encuesta, publicada el jueves por el diario israelí 'Yediot Ahronot', el partido dirigido por el primer ministro en funciones obtendría 36 de los 120 escaños, tres menos de lo que esperaba. Además, el partido laborista habría ganado dos escaños hasta llegar a los 21, mientras que el Likud habría perdido uno, hasta los 14.

Para formar Gobierno es necesario que el partido ganador en los comicios obtenga un mínimo de 60 escaños. Así, el próximo Gobierno israelí será nuevamente un Gobierno de coalición. De hecho, hasta la fecha ningún partido ha obtenido nunca suficientes votos como para formar un Ejecutivo sin necesitar el apoyo de terceros.

Según la ley electoral israelí, los votantes --5.015.622 en estos comicios-- deben optar por un partido político que deseen que les represente en la Knesset. "Todos los israelíes con 18 años o más tienen el derecho de votar", explica el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, y agrega que los "israelíes de todos los grupos étnicos y creencias religiosas, incluyendo los árabes israelíes, participan activamente en el proceso".

En 1996, Israel adoptó la elección directa del primer ministro, pero esta medida fue abolida en 2001. Así, el líder del partido político que obtenga el mayor número de votos en las elecciones será convocado por el presidente, Moshé Katsav, para formar Gobierno. Para ello contará con un plazo de 28 días, prorrogable a otros 14.

GOBIERNO DE COALICIÓN

Todo parece indicar que Olmert recurrirá al apoyo de los laboristas de Amir Peretz y del Merezt, encabezado por Yosi Beilin, ambos de centro-izquierda, y obviará al Likud, liderado por Benjamin Netanyahu.

En su día, el primer ministro Sharon aseguró que el Kadima se haría con 50 escaños. Según explica el diario 'Haaretz', en sus cálculos contaba con 21 escaños procedentes de los apoyos al Kadima procentes de antiguos votantes del Likud, ocho escaños de antiguos simpatizantes del Likud, doce de los refugiados del Shinui, tres o cuatro de inmigrantes de la Confederación de Estados Independientes, y otros tres o cuatro de jóvenes votantes.

Sharon contaba con el apoyo de votantes del Likud que decidieran cambiar su elección tras la salida también del ex líder laborista y ex primer ministro Simon Peres, que se sumó a la lista del Kadima.

Sin embargo, tras el liderazgo 'forzado' de Ehud Olmert cambiaron las predicciones y se habla de conseguir entre 35 y 37 asientos en el Parlamento. Según 'Haaretz', esta diferencia vendría por la pérdida de los votantes rusos, que ahora optarían por el Israel Beteynu de Avigdor Liberman, de extrema derecha, y porque ya no tienen la seguridad de hacerse con el apoyo de los jóvenes, que en los sondeos parecen estar decantándose por la Liga Verde, el Shinui o el Hetz.

Aunque las negociaciones para formar una coalición sólo comenzarán oficialmente cuando el presidente Katsav llame al líder del partido ganador, el diario israelí explica que éstas se iniciarán alrededor de las 10:00 horas del día de las elecciones, inmediatamente después de que se conozcan los primeros sondeos a pie de urna.

Si los resultados no dan una gran sorpresa, Olmert, que vivirá ese día su "gran noche", en palabras del 'Haaretz', iniciará los contactos para formar su coalición de Gobierno, para lo que se comunicará con todas las listas, desde las más afines hasta los árabes y el Partido Religioso Nacional.

Olmert juega con la ventaja de que es prácticamente imposible que ningún bloque pueda alcanzar la envergadura suficiente para formar un Gobierno de coalición, ya que, indica el rotativo, una alianza del Likud con el bloque ultraortodoxo nunca alcanzaría los 60 escaños necesarios. No obstante, el Kadima puede tener problemas si no supera los 30 escaños por sí solo.

Por otra parte, el apoyo de los laboristas a un hipotético Gobierno dirigido por Olmert no será gratuito. Así, se espera que tenga que prometer a Peretz el aumento del salario mínimo interprofesional y las pensiones e incluso los Ministerios de Educación y Economía, que a Olmert le gustaria mantener para el Kadima.

Si por el contrario Olmert prefiere acercarse a los ultraortodoxos, tendrá que ceder también el Ministerio de Educación, y si la primera llamada es a Liberman, éste querrá hacerse con la cartera de seguridad, explica 'Haaretz'.

No obstante, la llegada al Gobierno palestino del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) también se sentirá en estas elecciones, y no parezca que de manera favorable a Olmert.

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