Crónica Japón.- Abe se convierte en primer ministro con la promesa de un Japón más agresivo y una economía más fuerte

Descendiente de una dinastía de políticos, el nuevo jefe del Ejecutivo obtuvo una aplastante victoria en el Parlamento

Europa Press Internacional
Actualizado: martes, 26 septiembre 2006 14:57

TOKIO, 26 Sep. (EUROPA PRESS) -

Tal como se esperaba, el nacionalista Shinzo Abe no tuvo problemas hoy para conseguir que el Parlamento le eligiera como nuevo primer ministro japonés, cargo al que llega con dos claros objetivos: llevar a cabo una diplomacia más agresiva que pase por la revisión de los aspectos más pacifistas de la Constitución y conseguir una economía fuerte para el Imperio del Sol Naciente.

Shinzo Abe obtuvo 339 de los 475 votos en la Cámara de Diputados y 136 de 240 en la Cámara Alta. Su rival fue el abogado Ichiro Ozawa, elegido ayer presidente del Partido Demócrata. Al término de la votación, el nuevo jefe del Ejecutivo hizo una reverencia a los diputados, sonriente, entre los aplausos de los miembros del Partido Liberal Democrático (PLD), formación que él mismo preside y que ejerce el poder de forma casi ininterrumpida desde 1955.

Abe, de 52 años, es en realidad un hombre con escasa experiencia política, ya que desde que entró por primera vez en el Parlamento en 1993 y hasta su elección el año pasado para el cargo de jefe del gabinete de Koizumi sólo había asumido cargos de escasa responsabilidad.

No obstante, Shinzo Abe ha "mamado" el poder desde su más tierna infancia. Su abuelo, Nobusuke Kishi, ejerció importantes puestos ministeriales durante la Segunda Guerra Mundial y tras un periodo de cárcel por crímenes de guerra consiguió llegar a primer ministro (1957-1960), cargo desde el que entabló una fuerte alianza con Estados Unidos en el contexto de la Guerra Fría. El padre del nuevo primer ministro, Shintaro Abe, fue titular de la cartera de Asuntos Exteriores en 1982, en pleno ascenso de la influencia japonesa en Estados Unidos.

En todo caso, la victoria de Abe era prácticamente segura después de que en las elecciones internas para presidir el PLD, celebradas la semana pasada, obtuviera una clara victoria, por encima del ministro de Asuntos Exteriores, Taro Aso, y del ministro de Finanzas, Sadakazu Tanigaki.

Tras cumplir el trámite reglamentario de la dimisión en bloque de su gobierno, el hasta la fecha primer ministro, Junichiro Koizumi, expresó su esperanza de que el nuevo jefe del Ejecutivo "trabaje junto al pueblo, crea en el futuro de Japón y continúe con los cambios con coraje y esperanza".

DIPLOMACIA AGRESIVA

La campaña política de Abe se ha basado en la promesa de mantener la alianza de seguridad con Estados Unidos, revisar la Constitución de corte pacifista --impuesta por las potencias vencedoras en 1945-- a fin de otorgar al Ejército mayor capacidad de actuación, impulsar las medidas económicas que comenzó Koizumi y reintroducir la educación patriótica.

Abe es partidario de un política de dureza hacia Corea del Norte y de una mayor cooperación militar con Estados Unidos, principal aliado de Japón. Asimismo, el nuevo primer ministro ha insistido en la necesidad de liberar a los japoneses que fueron secuestrados por agentes norcoreanos durante la Guerra Fría. De hecho, el nuevo secretario jefe de Gabinete, Yasuhisa Shiozaki, su 'mano derecha' y hasta la fecha viceministro de Exteriores, ha asumido también la tarea de intentar resolver esta crisis de los japoneses secuestrados entre los años setenta y ochenta.

El nuevo primer ministro también se ha declarado a favor de cambios en la Ley de Educación a fin de que las escuelas enseñen a sus alumnos a "amar" a su país. Para ello, no ha dudado en defender la revisión de los manuales escolares de historia, en particular de los capítulos relacionados con las esclavas sexuales del Ejército nipón durante sus años de expansión asiática. Asimismo, ha expresado públicamente sus dudas sobre la legitimidad de los juicios del Tribunal de Tokio, en el que, bajo la tutela de los vencedores, fueron condenados los criminales de guerra japoneses al término de la Segunda Guerra Mundial.

Estas actitudes nacionalistas, que en tiempos le hubieran identificado con la ultraderecha, guardan mucha relación con el auge de la otra gran potencia de la región, China. En todo caso, en un tono más pragmático, Abe aseguró hoy tras ganar la votación que intentará mantener encuentros de alto nivel con los líderes de China y Corea del Sur, dos países que mostraron su indignación por las reiteradas visitas anuales de Yasukuni al santuario que honra la memoria de los soldados japoneses caídos en acción durante conflictos bélicos, entre los que figuran destacados criminales de guerra.

Para llevar adelante su programa, Abe ha renovado en el cargo de ministro de Asuntos Exteriores al conservador Taro Aso, quien fue elegido para este cargo en octubre de 2005 por Koizumi y quedó en segunda posición en las elecciones internas del PLD.

En sus primeras declaraciones tras la renovación de su cargo, Taro Aso aseguró que el nuevo Gobierno nipón trabajará por la celebración de una cumbre con China a fin de mejorar las actualmente deterioradas relaciones entre las dos potencias asiáticas.

"Las relaciones entre Japón y China han alcanzado un lugar prioritario en términos económicos y nuestros intercambios culturales han llegado a su punto más alto desde el final de la guerra", declaró Aso a los periodistas. "Ahora que tenemos un nuevo primer ministro, Abe, trabajaremos para conseguir una cumbre entre el nuevo primer ministro y el presidente chino, Hu Jintao", prosiguió.

Japón y China celebraron su última cumbre en 2001, pero las relaciones se han ido deteriorando a causa de las divergencias entre ambos países en relación con el recuerdo de la Guerra Mundial, las reclamaciones territoriales y los recursos naturales marítimos.

DEFENSA Y REFORMAS ECONÓMICAS

Entre otras novedades de su gobierno, cuya lista fue anunciada hoy por Yasuhisa Shiozaki, figura Fumio Kyuma, quien ha recuperado su cargo al frente de la Agencia de Defensa, organismo que ya dirigió en los años noventa durante el gobierno de Ryutaro Hashimoto. La recuperación de Kyuma coincide con los proyectos para convertir la Agencia de Defensa en un Ministerio puro y duro, muy en la línea de revisión del papel militar de Japón defendida por Abe.

Asimismo, Abe ha designado a la economista Hiroko Ota, profesora de la Universidad de Osaka, para la cartera de Economía y Banca, y a un antiguo jefe de Planificación Económica, Koji Omi, para la de Finanzas.

Ambos ministros económicos tendrán ante sí el reto de llevar adelante unas reformas económicas que han caracterizado de forma destacada los años de gobierno de Junichiro Koizumi, quien en 2001, tras su elección como primer ministro, prometió que transformaría el país e incluso llegó a amenazar con destruir a su propio partido si lo consideraba necesario para acelerar las reformas.

A juicio de los liberales, la economía japonesa sólo podrá reactivarse si se consigue acabar con el excesivo control tantro por parte del Estado burocratizado como de las grandes empresas existentes en Japón. En todo caso, los analistas temen que, al menos de momento, Abe no cuente con suficiente carisma para llevar a cabo el proceso de liberalización sin jugarse el cargo.

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