Crónica G-8.- Merkel clausura la cumbre del G-8 satisfecha aunque sin un acuerdo vinculante sobre reducción de emisiones

Actualizado 08/06/2007 21:44:56 CET

La canciller alemana hace un "balance positivo" del encuentro, en que los ocho países han prometido más ayuda al desarrollo

HEILIGENDAMM (ALEMANIA) 8 (de la enviada especial de EUROPA PRESS, Clara U. Molina)

La canciller alemana, Angela Merkel, dio hoy por clausurada la cumbre del G-8 y se mostró satisfecha del "balance positivo" alcanzado, después de que los líderes de los ocho países más ricos lograran acercar posiciones sobre la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y sobre el incremento de la ayuda para el desarrollo y la lucha contra el sida, la malaria y la tuberculosis. Por su parte, ONG de diversos sectores criticaron los acuerdos logrados sobre la ayuda al desarrollo y en materia medioambiental tildándolos de insuficientes.

Los miembros del G-8 terminaron su cumbre en Heiligendamm, en el norte de Alemania, habiendo logrado acercar posiciones sobre los temas estrella del encuentro: cambio climático y África. Merkel declaró ante los periodistas estar satisfecha con el encuentro y expresó su intención, como presidenta del G-8, de seguir trabajando en los avances logrados y en esta línea visitar en un futuro Japón, próxima presidencia del grupo en su encuentro del año que viene. "Naturalmente, tras dos días todos los problemas del mundo no han sido resueltos aún, pero hemoda dado un paso adelante", admitió.

"Digo que ha sido una cumbre exitosa porque ha dado lugar a muchos acuerdos", afirmó Merkel durante su discurso al término de la reunión. Sobre el acercamiento de posiciones para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, uno de los temas centrales de la cumbre, la canciller admitió que "las posiciones todavía distan un trecho entre sí" entre los miembros del G-8 y los países cuyas economías son emergentes --China, India, Brasil, México y Sudáfrica--.

Japón y Estados Unidos no dieron durante el encuentro una respuesta afirmativa a la declaración de intenciones políticas adoptada por los otros seis miembros del grupo de disminuir en un 50% las emisiones de gases de efecto invernadero de aquí a 2050.

No obstante, como avance de la cumbre, Merkel señaló el logro de situar los planes en materia climática bajo el techo de Naciones Unidas. "También es significativo el acuerdo logrado sobre que han de adoparse metas a largo plazo de reducción de los gases de efecto invernadero", subrayó la anfitriona del encuentro.

Tras las preguntas recibidas durante la rueda de prensa final, la canciller recalcó que "esto no es una cumbre climática", en defensa de los resultados logrados frente a las críticas recibidas. "Es importante seguir en contacto al respecto a largo plazo", indicó, de hecho se espera que el tema del cambio climático figure como uno de los centrales en la agenda de trabajo del próximo encuentro del G-8.

El presidente de China, Hu Hintao, recordó que los países más industrializados son los principales responsables de la acutal polución y que por tanto son éstos quien han de tomar una posición líder en la materia. Asimismo, dijo también que la prioridad actual de China es su crecimiento económico.

AYUDA A AFRICA

Sobre otro de los temas centrales de la agenda de trabajo de la cumbre, el aumento de la ayuda al desarrollo y el apoyo económico a destinar a África, Merkel subrayó que el proyecto aprobado de lucha contra el sida, la malaria y la tuberculosis --60.000 millones de dolares, casi 45 millones de euros--, supone que "los miembros del G-8 han hecho evidente su responsabilidad". "Nuestra mirada hacia África ha de ampliarse", afirmó.

Por otra parte, Merkel señaló que "a los países africanos les ha quedado claro que tal ayuda no puede ser una calle de un único sentido" y recalcó que no todos los medios necesarios tienen que ser económicos, "es también fundamental la mejora de la estructura institucional" entre otras medidas.

ONG como Oxfam Internacional o Global Call to Action Against Poverty, apuntaron sin embargo que el acuerdo logrado no es suficiente y que no cumple con las promesas hechas en 2005 durante el encuentro del G-8 en Geneagles, Escocia.

Merkel anunció su intención de viajar a principios de octubre al continente africano para visitar la sede de la Unión Africana en Etiopía así como a Sudáfrica. La canciller también señaló la celebración de una cumbre entre la UE y la UA.

Sobre la Ronda de Doha la anfitriona del evento dijo que ésta "se encuentra en una fase decisiva" afirmando que se "ha de hacer un gran esfuerzo por seguir adelante". La UE, Estados Unidos e importantes partes negociadoras de la Ronda, como China, Brasil e India, se sentaron conjuntamente alrededor de la mesa de negociaciones.

ADIOS DE BLAIR

Por otra parte, la cumbre fue especialmente emotiva para el primer ministro británico, Tony Blair, quien abandonará su cargo el próximo 27 de junio. Blair destacó que en el encuentro se han tratado dos de los temas que él planteó como prioritarios durante la presidencia británica del G-8 en 2005, el cambio climático y Africa.

"Lo que siento es que esta situación se ha transformado con respecto a hace dos años" en Gleneagles, afirmó Blair, en alusión al acuerdo sobre cambio climático.

"Hace dos años, nosotros realmente lo pusimos en la agenda internacional, ahora tenemos un acuerdo de que habrá un pacto sobre cambio climático, que implicará a todo el mundo, incluidos Estados Unidos y China, y que significará un recorte sustancial en las emisiones de gases con efecto invernadero", subrayó, considerando que hace unos años lo logrado habría parecido "una aspiración imposible".

Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, consideró hoy que el acuerdo alcanzado por los miembros del G-8 en materia climática es "un paso importante" pero no suficiente. "A pesar de ser un paso importante, tan solo es un primer paso", apuntó.

Por otra parte, Ban Ki Moon expresó su deseo de organizar una reunión el próximo 24 de septiembre en Nueva York, un día antes de la reunion de la Asamblea General de Naciones Unidas, para dar un nuevo impulso a las negociaciones sobre esta cuestión.

El secretario general de la ONU alabó la "voluntad política" del G-8 de cara a lograr un acuerdo en la "reducción de gases de efecto invernadero" así como en "la ayuda a los países de cara a lograr una adaptación a tales medidas". En este sentido, destacó la necesidad de "un liderazgo por parte del G-8" en temas de cuidado medioambiental.