ANKARA 16 Dic. (Reuters/EP) -
El diputado por el Partido Justicia y Desarrollo (AKP), actualmente en el Gobierno, y exjugador de fútbol internacional Hakan Sur ha abandonado este lunes la formación en protesta por una disputa del Gobierno con un importante clérigo islámico, según han informado los medios turcos.
Sukur, conocido seguidor del predicador Fethulá Gulen y de su movimiento, ha manifestado haberse sentido ofendido por lo que ha denominado un "paso hostil" contra éste.
El primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, ha enfurecido a los seguidores del movimiento gulenista, cuyos miembros ostentan importantes posiciones en instituciones que van desde la Policía y los servicios secretos hasta el Poder Judicial, con su intención de abolir las escuelas preparatorias privadas, muchas de las cuales son financiadas y dirigidas por los propios gulenistas.
Las escuelas de Gulen, levantadas a lo largo de África, Oriente Próximo, Estados Unidos y Asia, son una fuente clave de ingresos, aunque también un poderoso instrumento de influencia, especialmente en Turquía, a través del que se ha construido toda una red de contactos de élite y de lealtades personales.
"Durante más de 20 años he conocido y amado el movimiento gulenista", ha asegurado Sukur en unas declaraciones publicadas por diferentes medios turcos. "Tratar a todos esos que han apoyado de forma incondicional al Gobierno en cada cuestión (...) como enemigos es, en el mejor de los casos, una ingratitud", ha explicado el diputado y exjugador del Galatasaray, del Inter de Milán y del Blackburn Rovers.
La salida de Sukur del partido es la secuela más tangible de la disputa entre Erdogan y Gulen, que tiene una gran cantidad de seguidores.
El movimiento gulenista ha ayudado al partido islamista de Erdogan a obtener una creciente cuota de votos en las tres últimas elecciones.
Sin embargo, desde hace mucho tiempo existen serias diferencias ideológicas, ya que muchos de los seguidores de Gulen lo ven como una influencia más progresista y occidentalizada que Erdogan, cuyos puntos de vista sobre cuestiones como el aborto o el consumo de alcohol han provocado que aumenten las críticas sobre la interferencia en la vida privada de los turcos.
La disputa entre ambas partes podría llegar a romper la base de apoyo que existe para las próximas elecciones locales y presidenciales, que se celebrarán el en 2014.