Bandera de Emiratos Árabes Unidos (EAU) en Abu Dabi (archivo) - Valery Sharifulin/TASS via ZUMA / DPA
MADRID, 19 Mar. (EUROPA PRESS) -
Los ministros de Exteriores de una docena de países árabes o de mayoría musulmana han emitido este jueves una declaración conjunta en la que han reiterado su condena a los ataques realizados por Irán en Oriente Próximo --justificados como represalia por la ofensiva de Estados Unidos e Israel, a los que los estados firmantes no señalan por la crisis de seguridad regional-- y han instado a Teherán a cesar tales operaciones, al tiempo que han destacado su derecho a defenderse.
La declaración, emitida al término de un encuentro anunciado en la víspera por Arabia Saudí, incluye tanto a este país como a Azerbaiyán, Bahréin, Egipto, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Jordania, Kuwait, Líbano, Pakistán, Qatar, Siria y Turquía.
En la misma, los respectivos titulares de Exteriores han reiterado "su condena y repudio" a las operaciones militares de Irán contra los países del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo --conocido como CCG--, Jordania, Azerbaiyán y Turquía, afeando que hayan tenido objetivos como "zonas residenciales, infraestructura civil, incluyendo instalaciones petroleras, plantas desalinizadoras, aeropuertos, edificios residenciales y sedes diplomáticas".
"Tales ataques no pueden justificarse bajo ningún pretexto ni de ninguna manera", han aseverado antes de advertir del "derecho de los Estados a defenderse, de conformidad con el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas".
De este modo, los jefes de la diplomacia de estos doce países han instado a Irán a "cesar inmediatamente sus ataques" y han reafirmado "la necesidad de respetar el Derecho Internacional, el Derecho Internacional Humanitario y los principios de buena vecindad como primer paso para poner fin a la escalada, lograr la seguridad y la estabilidad en la región y promover la diplomacia".
Asimismo, han avisado de que "el futuro de las relaciones" de sus respectivos Estados con Irán "depende del respeto a la soberanía" y de la "no injerencia en sus asuntos internos, así como de abstenerse de violar su soberanía o sus territorios de cualquier manera, y de no utilizar ni desarrollar sus capacidades militares para amenazar a los países de la región".
Al hilo, han reivindicado la resolución 2817 (2026) del Consejo de Seguridad de la ONU que "exige el cese inmediato de todos los ataques y el cese incondicional de cualquier acto o amenaza provocadora" contra sus vecinos, así como "el cese del apoyo, la financiación y el armamento de sus milicias afiliadas en los países árabes", acciones que, acusan, "Irán lleva a cabo para servir a sus propios intereses y en contra de los intereses de estos países".
Por último, han instado a Teherán a "abstenerse de cualquier medida o amenaza destinada a cerrar u obstaculizar la navegación internacional" en el estrecho de Ormuz --donde estas semanas se han registrado reiterados ataques a varios de los pocos buques que han intentado atravesarlo-- en el de Bab el Mandeb, situado en la costa oeste de la península Arábiga, entre el golfo de Adén y el mar Rojo.
De este modo, los estados firmantes han vuelto a condenar las operaciones militares de Irán, si bien han evitado aludir de manera alguna al rol en este conflicto de Israel y Estados Unidos, que, junto a su aliado, inició por sorpresa la ofensiva el 28 de febrero, apenas 24 horas después de la celebración de la última ronda de negociaciones mantenida acerca del programa nuclear iraní.
RESPALDAN LA SOBERANÍA DE LÍBANO Y EL DESARME DE HEZBOLÁ
Paralelamente, en la única mención a las operaciones militares de Israel en su comunicado, los ministros de Exteriores de estos doce países han manifestado "su apoyo a la seguridad, la estabilidad y la integridad territorial de Líbano", así como a "la soberanía del Estado libanés sobre todo su territorio".
Al hilo, "han condenado la agresión de Israel contra Líbano y su política expansionista en la región", en el marco de una ofensiva israelí que ya roza los 970 muertos, entre ellos 116 niños, según el último balance de las autoridades estatales.
La renovada campaña militar israelí en Líbano, que incluye el avance de tropas israelíes por territorio libanés, ha sido justificada por Israel como su respuesta al lanzamiento de proyectiles desde territorio libanés por parte del partido-milicia chií Hezbolá tras el inicio de la ofensiva lanzada junto a Estados Unidos contra Irán.
Con respecto a este grupo, tradicionalmente apoyado por Irán, los doce países han querido respaldar "la decisión del Gobierno libanés de limitar el armamento estatal", en alusión a los planes de Beirut para el desarme del partido-milicia.
La mención a este aspecto llega un mes después de que el Ejército libanés estimase un plazo de entre cuatro y ocho meses para completar la segunda fase del proceso, que contempla el monopolio de las armas por parte del Estado al norte del río Litani, si bien la ofensiva militar y los avances territoriales israelíes podrían alterar estas estimaciones.