NUEVA YORK, 22 Abr. (EP/AP) -
El principal sindicato norteamericano deploró el viernes la violencia que dejó en México a dos mineros muertos y acusó al Gobierno mexicano de contribuir en "esta tragedia".
Dos mineros murieron y más de 30 trabajadores y policías resultaron heridos el jueves, después de que que unos 800 agentes estatales y federales intentaron desalojar a los obreros de la planta acerera Sicartsa, en la ciudad portuaria de Lázaro Cárdenas, quienes la ocupaban desde el 2 de abril pasado en protesta por la destitución de su líder sindical Napoleón Gómez Urrutia.
"La AFL-CIO deplora la violencia ocurrida ayer en Lázaro Cárdenas", dijo la vicepresidente ejecutiva del sindicato, Linda Chávez Thompson.
"El Gobierno federal mexicano, y en particular el Secretario del Trabajo, Francisco Salazar, han contribuido a esta tragedia", agregó Chávez, quien recomendó que reinstauraran en el cargo a Gómez.
En tanto, el gobierno mexicano afirmó el viernes que se pudo evitar la muerte de los mineros si el sindicato local hubiera pedido a sus trabajadores retirarse de las instalaciones de forma pacífica.
"Se pudo haber evitado si el sindicato hubiera cumplido con la ley, que dice que debieron haber entregado las instalaciones", señaló en rueda de prensa el vocero presidencial Rubén Aguilar. Chávez denunció que el gobierno mexicano destituyó a Gómez por "demandar una investigación y mejores inspecciones de seguridad de las minas después de la explosión de gas que mató a 65 mineros en la mina de Pasta de Conchos el 19 de febrero".
Dicho despido "violó la constitución del sindicato, la ley del trabajo mexicana y los acuerdos laborales internacionales firmados por México", explicó Chávez.