MADRID 17 Nov. (EUROPA PRESS) -
El misionero burgalés Cremencio Manso, sacerdote del IEME, ha sido galardonado con la Medalla de Honor que concede el Emperador de Japón, por su trabajo durante 40 años en el campo de la educación. El padre Manso llegó a Japón en 1953 .
El Emperador de Japón todos años concede Medallas de Honor a la gente que se ha distinguido por su contribución en el arte, en el campo académico, en los deportes, en el bienestar público, o han sido modelos de perseverancia en el trabajo, o han contribuido al bienestar social de la nación.
Este año se ha hecho pública la concesión de la Medalla de la 'Orden del Tesoro Sagrado' el día 3 de Noviembre, y entre los galardonados está el padre Cremencio Manso, de 78 años, según informa el Servicio de Información Católica.
"Estoy contento por el camino que Japón me ha ayudado a recorrer, el vivir con los niños a diario me hace rejuvenecerme", aseguró Cremencio Manso tras conocer que sería uno de los galardonados.