El Estado Islámico se hace con el control de la presa más grande de Irak

Actualizado 03/08/2014 18:27:18 CET

BAGDAD, 3 Ago. (Reuters/EP) -

El Estado Islámico (EI) se ha hecho con el control de la presa más grande del país, en Mosul (norte del país), sin disparar un solo tiro y tras poner en fuga a los milicianos kurdos que la custodiaban, lo que les otorga la capacidad de inundar ciudades enteras.

"Las bandas terroristas del Estado Islámico han tomado el control de la presa de Mosul después de la retirada de las fuerzas kurdas sin luchar", ha dicho la televisión estatal iraquí.

Este domingo, el EI también se ha hecho con el control de tres ciudades y un yacimiento petrolífero. En primer lugar, el grupo islamista ha logrado arrebatar a los combatientes kurdos (peshmerga) el control de la localidad de Sinjar, lo que supone otra victoria de los milicianos de negro frente a los combatientes kurdos, que han estado intentando frenar los avances del ISIS en el norte de Irak desde que las Fuerzas Armadas iraquíes se retiraron de esa zona el pasado mes de junio. Los peshmerga han huido de la localidad sin imponer resistencia.

Por otra parte, los milicianos del Estado Islámico han logrado hacerse con el control de la localidad de Zumar y de un yacimiento petrolero en el norte de Irak, en lo que ha supuesto uno de las de mayores derrotas sufridas por combatientes kurdos, según han informado varios testigos este domingo.

Los peshmerga, habían enviado refuerzos a Zumar, incluidas fuerzas especiales, para combatir contra los milicianos de negro del ISIS, pero el Estado Islámico ha conseguido alzar su bandera en los edificios oficiales, un gesto que ya han hecho en otras localidades y que ha precedido a ejecuciones en masa de los enemigos capturados en los combates y de la violenta imposición de una ideología que hasta la propia red terrorista Al Qaeda considera excesiva.

Los últimos avances del Estado Islámico han llevado a los combatientes a las cercanías de la provincia de Dohuk, una de las tres provincias de la región autónoma kurda, que había evitado cualquier amenaza grave para su seguridad mientras que la guerra hacía estragos en el resto de Irak.

El Estado Islámico, que es una escisión de la red internacional Al Qaeda, logró hacerse el pasado mes de junio con el control de varias zonas del norte de Irak, incluida la ciudad de Mosul, la segunda urbe más importante del país, sumiendo al país en la mayor etapa de violencia desde la caída del régimen de Sadam Husein en 2003.

Después de que miles de militares iraquíes huyeran por la ofensiva del Estado Islámico, las milicias chiíes y los combatientes kurdos se han revelado como la principal defensa ante el avance del ISIS, que amenaza con llegar hasta Bagdad. La rápida derrota de los peshmerga en las tres ciudades arrebatadas por el EI ha supuesto un duro golpe para la fuerza de los combatientes kurdos en Iraq que se habían mantenido firmes ante el avance del EI.

El Estado Islámico parece, de momento, encallado en su avance hacia Bagdad, situándose cerca del norte de Samarra, a unos 100 kilómetros al norte de la capital iraquí.

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