La exmujer de Charles Taylor rechaza los cargos contra ella por torturas y abusos durante la guerra en Liberia

Publicado 10/10/2018 23:46:44CET

MADRID, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -

Agnes Reeves Taylor, la exmujer del expresidente de Liberia Charles Taylor, ha rechazado este miércoles ante un tribunal de Reino Unido los cargos que pesan contra ella por torturas y abusos entre 1989 y 1991, durante la guerra civil liberiana.

Taylor ha comparecido ante el tribunal por videoconferencia desde la cárcel de Brozenfield, en Surrey, según ha informado el diario británico 'The Telegraph'.

La mujer, de 51 años, fue detenida en 2017 en el este de la capital británica de Londres. La Policía ha presentado cargos por tortura y abusos registrados en las regiones de Gbarnga, en el norte de Liberia, y en Gborplay, en el noreste del país.

Gbarnga fue uno de los principales puntos de apoyo del Frente Patriótico Nacional para la Liberación de Liberia (NPFL) de Taylor durante la primera guerra civil liberiana, que finalizó con la elección de Taylor como presidente tras un acuerdo entre las partes enfrentadas.

No obstante, en 1999 estalló una segunda guerra civil, que forzó el exilio de Taylor en 2003. Durante esos catorce años, cerca de 250.000 personas murieron en Liberia en el marco de la guerra civil y miles de personas fueron torturadas y heridas de gravedad.

Charles Taylor, por su parte, fue condenado en 2012 a 50 años de prisión por crímenes de guerra y contra la Humanidad --que incluyen homicidios, mutilaciones y violaciones-- por haber ayudado militar y financieramente a los rebeldes del Frente Revolucionario Unido (RUF) para garantizarse la comercialización de los "diamantes de sangre" extraídos en las zonas controladas este grupo armado sierraleonés.

Taylor se alzó en armas en 1989 al frente del NPFL, en el que compartía liderazgo con Prince Johnson, para combatir al presidente Samuel K. Doe, que había alcanzado el poder en 1980 tras un golpe de Estado. Doe fue capturado por las fuerzas de Johnson y torturado antes de su ejecución, lo que fue grabado en vídeo y emitido.

Fue el inicio de una guerra civil que causó 200.000 muertos y que forzó al desplazamiento a la mitad de la población, y durante la cual Taylor contó con el apoyo de la expresidenta Ellen Johnson-Sirleaf, quien abandonó recientemente el poder.

Taylor obtuvo el poder en 1997, tras vencer en unas elecciones presidenciales marcadas por el miedo y en las que Johnson-Sirleaf, que ya había roto con él, quedó en segunda posición.

Fue apartado de la Presidencia en 2003 en virtud del acuerdo de paz que puso fin al conflicto de Liberia (que duró 14 años, entre 1989 y 2003), tras lo cual huyó a Nigeria.