El exprimer ministro de Eslovaquia es criticado por apoyar el discurso de odio del ultraderechista Mazurek

Publicado 07/09/2019 0:46:38CET
Robert Fico
Robert FicoREUTERS / RADOVAN STOKLASA - Archivo

BRATISLAVA, 7 Sep. (DPA/EP) -

El exprimer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, ha sido criticado durante los últimos días por varios líderes del Gobierno y de la oposición por defender los comentarios racistas del ultraderechista Milan Mazurek, que ha sido privado de su escaño en el Parlamento por su discurso de odio, siendo la primera vez que esto ocurre en la historia del país.

Un portavoz de la Policía ha confirmado este viernes a la agencia de prensa eslovaca TASR que la Agencia Nacional del Crimen NAKA ha iniciado una investigación sobre el político socialdemócrata.
Aunque Fico renunció como jefe de Gobierno hace un año bajo la presión de las protestas anticorrupción, sigue siendo el líder del partido más influyente en el Ejecutivo del país.

El Tribunal Supremo eslovaco destituyó el martes al diputado ultraderechista Milan Mazurek de su escaño parlamentario en Bratislava por sus declaraciones racistas contra la minoría romaní y le impuso una multa de 10.000 euros.

Fico criticó este veredicto en un video de Facebook por considerarlo "hipócrita". "Mazurek acaba de decir lo que la mayoría de la gente piensa", aseguró el exprimer ministro. Tales "juicios hechos bajo la presión de los medios liberales sólo conducirían a la solidaridad con los extremistas de derecha y les darían más votos", sentenció.

Mazurek, que había sido diputado desde 2016 por el Partido Popular de Nuestra Eslovaquia (Kotleba), fue declarado culpable este martes por las declaraciones que hizo en una entrevista en la radio tres años antes en donde denunció lo que llamó "terror gitano contra la gente honrada" y etiquetó a los miembros de la minoría romaní como "parásitos".

"No hacen nada por nuestro pueblo y no contribuyen nada a nuestro presupuesto estatal ni a nuestra cultura, sino que deciden, por el contrario, llevar una vida antisocial y drenar el sistema de bienestar social", aseguró Mazurek en el programa.

En 2018, un tribunal le condenó a pagar una multa de 5.000 euros pero Mazurek apeló un fallo que Kotleba atribuyó a una "justicia politizada". El Tribunal Supremo no solo confirmó la sentencia original, sino que aumentó la multa a 10.000 euros y le ha arrebatado el escaño.

Desde que Mazurek se convirtió en diputado ha estado rozando el límite legal. Entre otras cosas, ha negado el Holocausto. Otros legisladores de Kotleba han hecho declaraciones racistas y antisemistas, haciendo incluso apología del nazismo, pero no han obtenido reproche legal. Los intentos de ilegalizar el partido también han fracasado.

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